domingo, 19 de junio de 2011

Vivir en el presente


En este momento la energía va cada vez más acelerada.
El cuerpo físico es un recurso para el aprendizaje, la pesadez, el dolor, el cansancio o el sueño que en él se manifiesta sirve para darnos cuenta de donde estamos atascados con nuestra energía. La fluidez en nuestro crecimiento se encuentra con obstáculos para poder sanar.

Cuando la paz la condicionamos a cosas externas como el dinero, el techo, el cargo, pareja, etc. nos convertimos en esclavos con ataduras. El soltarlas solo depende de cada uno de nosotros y cuando las quitamos fluimos felices y en paz. Yo soy la actriz principal en la película que proyecto de mi vida.

Por que mantengo el estado de miedo? La mente nos hizo creer que tener cosas materiales y hacer las cosas desde lo que aprendimos con el intelecto nos daba seguridad y paz. De aquí que se ha creado un miedo a perder lo que hemos logrado en el mundo material.

El miedo se origina cuando nuestra mente nos saca del presente, cuando nos mete en el pasado o en el futuro. El conflicto surge con las experiencias negativas del pasado y con las expectativas en el futuro.

Cuando nos quedamos en el presente y pedimos asistencia divina, la información correcta nos llegara para tomar la decisión que nos va a dar la paz y la felicidad.

Cada vez que estamos haciendo las cosas incorrectamente o que nos generen perdida de paz, es que estamos usando la energía en forma distorsionada y esto es un desperdicio de nuestra propia energía de sustento.

Las lecciones que se repiten en la vida es por tener todavía algo que mostrarnos de basura por liberar, y solamente soy yo quien va a pararlas.

La inteligencia del ser humano ha sido utilizada para no amarse. Se usa para categorizar y juzgar.

El primer paso para amarnos es observarnos constantemente. Cuando me doy cuenta de que perdí mi paz es porque en ese instante salí de mi presente. Respiro y digo: Dios te entrego esta confusión…

Cuando aprendo a vivir que lo verdadero es el instante presente en el aquí y en el ahora, el conocimiento divino se hace presente para liberarnos del dominio de nuestra mente ego y nos permitimos que la correcta asesoría baje a nosotros.

Todo el conocimiento que hay en el mundo no es el mejor ni el peor. Alimentar que el otro es más o menos conocedor, no es lo correcto, por la sencilla razón que dentro del rol que nos está tocando ejecutar, el conocimiento más adecuado es el que nos llega de la divinidad para el momento preciso. Esto lo logramos poniendo toda nuestra atención en ese rol especifico que estamos ejecutando y que va cambiando a cada instante.

La minusvalía se tiene que acabar, y el seguir sintiéndonos más o menos inferiores o superiores que otros perdemos el vivir con fluidez.

Si estás haciendo cosas sencillas hazlas con amor y así la energía con la que te estás conectando te dará felicidad. Sin auto herirse, ni permitir que te hieran los demás, por no darle ningún valor a lo que estas proyectando sino asumiendo el 100% de la responsabilidad.

Cuando vivo en el presente, estoy en una auto observación permanente, y puedo captar como voy pasando por mis diferentes roles sin afectarme. Cuando me doy cuenta de que algo me afecta, identifico que hay algo que tengo que trabajar para sanar y que me salí del presente. Sin ponerle nombre a la emoción lo que hago es respirar y dejar que se expanda el ser de luz que somos, desde nuestro corazón iluminamos esa nube oscura temporal, y volvemos a la quietud y la paz.

Cuando te sales del presente es porque la mente se enfrasca en un dialogo acelerado, emitiendo juicios y categorizando todo.

Pero cuando hago el trabajo de alinearme de nuevo, me abro a la divinidad y es la asesoría correcta la que necesito justo en ese instante. En la práctica, va a llegar alguien que te va a decir justo lo que necesitas para recobrar la paz, aunque estés en medio del caos.

La desalineación es la que hace sentir desesperanza, frustración, angustia, rabia, celos miedo, dolor, etc.

Cuando nos dejamos afectar y no lo reconocemos porque no estamos atentos en el presente, proyectamos la culpa a otros. Agredimos y recibimos agresión del otro. Si estamos atentos y lo reconozco, identifico que hay una creencia distorsionada que ese otro me está mostrando y que debo corregir permitiendo que la energía divina actúe a través de mí. Este es el proceso de transformación en el que la humanidad se encuentra y que llamamos Despertar. Es un trabajo continuo que no podemos postergar más.

Cuando estamos en el presente alineados la energía divina, actúa de manera que fluimos en la vida en estado de paz y jubilo convirtiéndonos en una batería de luz que abarca a los que no rodean, este es el aporte que cada uno de los que estamos en este proceso hace a la humanidad para que logre evolucionar de una etapa de sufrimiento y dolor con la energía distorsionada apegada a lo material, a una nueva etapa de paz y felicidad con energía alineada con libertad y sin ataduras.

Con la energía vibratoria que vive el planeta, el pensamiento lo manifestamos en el mundo de la forma con mayor rapidez. Así que yo manifiesto lo que yo creo. Si creo que estoy enferma que soy víctima de la situación, así será. Cuando me siento enfermo es porque hay una parte de mí que así lo cree. En este caso al respirar y sentir que soy salud, entrego esta creencia y esa dolencia va desapareciendo.

La enfermedad, problemas económicos, de pareja, de trabajo, etc., son solo circunstancias, lecciones o recursos de aprendizajes para liberar las ataduras .

Tu vida ya ES, en espíritu y amor! 

Abrazos de paz y amor!


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