"Todavía hace poco tiempo que se realizó en Yucatán un gran congreso de mayas. Se realizó en un pueblo que ahora no menciono, el dirigente de aquél congreso fue un maya, sin embargo este fungía ante el pueblo como simple sacerdote católico, y se realizó el congreso del mayab en pleno atrio de la iglesia.
Fue precisamente allí donde un discípulo de la escuela del gran Ehecatl manifestó al alto sacerdote y a todos los grandes iniciados mayas que él quería el gran salto (Que su ciencia magnífica relacionada con el movimiento cósmico en modo alguno podría ser entendida por esta humanidad caduca y decadente del siglo XX) pedía permiso para dar el gran salto es decir, para meter el cuerpo físico dentro de la cuarta vertical definitivamente y marcharse a otro planeta.
Suplicó, se postró en tierra ante todos y oró, y la congregación le concedió el permiso, en presencia de todos metió el cuerpo dentro de la cuarta vertical con procedimientos esotéricos y científicos que la gente ésta supercivilizada ignora totalmente.
Ahora ese gran maestro vive en otro planeta, lo que estamos diciendo aquí, estoy seguro que en modo alguno podría ser entendido por aquellos que están embotellados dentro de los dogmas científicos y dentro de aquella geometría tridimensional de Euclides.
Los indios de América conocieron a fondo los estados Jinas, y cuando llegaron los conquistadores españoles, escondieron sus templos más sagrados dentro del Plano Astral, y así salvaron sus Misterios Mayas de la profanación española.
El Santuario de los Misterios Mayas es otro de los Siete Santuarios Ocultos que están ahora dentro del Plano Astral.
Cuando un Cuerpo Físico actúa dentro del Plano Astral, queda sujeto a las leyes de dicho plano, sin perder sus características fisiológicas.
Los mayas nada tienen que ver con toda nuestra jerga cientifista ellos conservan viejas tradiciones milenarias, viven en ellas y nadie podría hacerles cambiar de ideas y aunque parezca increíble lo que voy a manifestar aquí ante este honorable auditorio que me escucha todavía en el Yucatán existe una ciudad Jinas, en ella moran gentes del antiguo mayab, en ella viven conservando aún su ciencia estudiando sus tablillas siderales, haciendo sus cálculos de tipo matemático.
Estamos plenamente seguros de que los famosos supercivilizados de esta época jamás darán con esa gran ciudad del Mayab.
Hay Templos de luz también en TAGANGA y GAIRA. Templos majestuosos, santuario augusto de los grandes iniciados mayas. Los Templos se hayan en estado de Jinas, dentro de la Cuarta Dimensión, y son catedrales de la naturaleza donde moran los grandes sabios de la «Culebra».
Los altos iniciados mayas se comunican con los Maestros del Tíbet y pueden trasladarse de un lugar a otro con cuerpo y todo en pocos segundos a través del plano astral, quinta coordenada del planeta tierra. Estos sabios son terriblemente callados y humildes, y ningún civilizado podrá sacarles sus secretos a menos que sea digno y merecedor, de ser recibido como discípulo. El rayo maya es el rayo autóctono americano.
En cierto lugar de la Sierra donde se cultivan los misterios mayas, hay un pozo sagrado, y un guardián que permanece sentado. Cuando los que no se encuentran preparados, es decir los indignos, llegan allí, quedan encantados... De allí no pueden pasar. Los peregrinos se bañan en la laguna para purificarse y limpiarse. Existe un templo que llaman «La Gloria», al borde del mar Caribe, entre Gaira y «Pozos Colorados».
Los maestros del Rayo Maya son verdaderos dragones de sabiduría, iniciados de la culebra. En el templo de Kalusuanga, (el Hijo de los Siete Mares Rojos, y de los Siete Rayos del Sol; el Maestro del Rayo Maya), existen todos los inventos de la Atlántida y de la Lemuria, y se guardan como reliquias sagradas."
Samael Aun Weor.
La ciencia Jinas
Un sitio para refrescar el alma... Que estimule nuestros sentidos y nos impulse a seguir disfrutando de esta bella experiencia terrenal. Para las almas que buscan un momento de solaz en medio de las turbulencias del día a día... Las fotografías y algunos artículos han sido tomados de la red, otros son de mi propia autoría. Si alguna persona considera afectado su derecho de autor le pido que tenga la amabilidad de escribirme para que la publicacion sea retirada de inmediato.
miércoles, 2 de abril de 2014
Desatando a la mujer fuerte - Clarissa Pinkola Estés
"Muchas veces estamos encarcelados por ataduras a nuestro pasado, a nuestras heridas, a quienes no nos entienden y a quienes no aceptamos como son. Tenemos que intentar restaurar la esencia sagrada interior y, si es necesario, volver a aprender que somos almas preciosas y únicas con un destino para vivir y crear y con una bendición sobre nuestras espaldas.
Las almas pueden muchas veces sentir lo sagrado de manera palpable: “el yo verdadero” . Esta velada fuerza psíquica, espiritual, religiosa, psicológica y encarnada sostiene enormemente a las almas durante los desafíos, tribulaciones e incomprensiones.
A veces, para conquistar a un pueblo o a una persona, un invasor tuvo que “des-madrar” a la gente. Son las mismas estrategias que se utilizan para abusar de un niño.
La Santa Madre es una medicina, una guía e inspiratriz fortalecedora de las personas. En ella, la gente sabe que sus vidas son sagradas. En ella, la gente sabe que puede levantarse y hablar. En ella, no se postran, más bien se llenan de gracia, y en consecuencia son capaces de decir y hacer y reunirse y actuar y vivir: por consiguiente, es una fuerza femenina muy peligrosa.
En cada etapa histórica de una invasión, los saqueadores frenéticos tuvieron que correr de aquí para allá destrozando, desfigurando, cubriendo imágenes sagradas. Pues lo sagrado para muchas personas del mundo es lo que, suave y dulcemente, vierte y vuelve a verter el sentido de verdadera individualidad, que nos permite a todos elevarnos a la mejor humanidad y humildad: la visión más adecuada de los hechos y la fiera resistencia por nosotros y por los demás.
La suprema destrucción de lo sagrado por los invasores (aunque no hayamos vivido invasiones de este tipo, muchas veces las heridas de nuestra niñez o de la vida tienen el mismo efecto que los invasores) dejó hecho trizas el hermoso vínculo entre el espíritu y lo sagrado, el alma y la psique (“des-madrar”).
Sanar el “Yo verdadero“
El “Yo verdadero” no le teme a otros seres humanos; al contrario, sólo teme no escuchar o no honrar a su propia alma y su propio sentido de lo santo, el impulso creativo y sus propias personas santas. La Santa Madre es capaz de ayudar y cuidar todo, pero hay que proporcionarle escaleras: voces que animen, manos que apoyen, con la audaz certeza de que lo santo es un derecho de nacimiento para todos.
Tips / Rituales
Todo esto nos llevará a restaurar el sentido de lo sagrado, buscándolo con corazón sincero. Para comenzar: busca a la Santa Madre, colócate bajo su manto y su círculo de estrellas, penetra en su inmaculado corazón y repite esta oración:
Sólo las cosas recordadas
con Amor son reales.
Sólo los actos recordados
con Amor son Reales.
Ningún muro contra lo sagrado nos puede alejar de lo sagrado.
Podrás encarcelar al hombre, pero no hay prisión que pueda encerrar su mente o su corazón. Su alma, su Espíritu, su mente, su corazón, se deslizarán entre los barrotes, porque todos nacieron con alas."
Fragmento: “Desatando a la mujer fuerte”, Clarissa Pinkola Estés
Las almas pueden muchas veces sentir lo sagrado de manera palpable: “el yo verdadero” . Esta velada fuerza psíquica, espiritual, religiosa, psicológica y encarnada sostiene enormemente a las almas durante los desafíos, tribulaciones e incomprensiones.
A veces, para conquistar a un pueblo o a una persona, un invasor tuvo que “des-madrar” a la gente. Son las mismas estrategias que se utilizan para abusar de un niño.
La Santa Madre es una medicina, una guía e inspiratriz fortalecedora de las personas. En ella, la gente sabe que sus vidas son sagradas. En ella, la gente sabe que puede levantarse y hablar. En ella, no se postran, más bien se llenan de gracia, y en consecuencia son capaces de decir y hacer y reunirse y actuar y vivir: por consiguiente, es una fuerza femenina muy peligrosa.
En cada etapa histórica de una invasión, los saqueadores frenéticos tuvieron que correr de aquí para allá destrozando, desfigurando, cubriendo imágenes sagradas. Pues lo sagrado para muchas personas del mundo es lo que, suave y dulcemente, vierte y vuelve a verter el sentido de verdadera individualidad, que nos permite a todos elevarnos a la mejor humanidad y humildad: la visión más adecuada de los hechos y la fiera resistencia por nosotros y por los demás.
La suprema destrucción de lo sagrado por los invasores (aunque no hayamos vivido invasiones de este tipo, muchas veces las heridas de nuestra niñez o de la vida tienen el mismo efecto que los invasores) dejó hecho trizas el hermoso vínculo entre el espíritu y lo sagrado, el alma y la psique (“des-madrar”).
Sanar el “Yo verdadero“
El “Yo verdadero” no le teme a otros seres humanos; al contrario, sólo teme no escuchar o no honrar a su propia alma y su propio sentido de lo santo, el impulso creativo y sus propias personas santas. La Santa Madre es capaz de ayudar y cuidar todo, pero hay que proporcionarle escaleras: voces que animen, manos que apoyen, con la audaz certeza de que lo santo es un derecho de nacimiento para todos.
Tips / Rituales
- Hablar verdades hermosas: recuperar los cuentos y parábolas.
- Recordar emociones, sensaciones y juegos gratificantes, cada vez que sientas un vacío.
- Hacer rituales de purificación y de reconsagración: repite los Ave Marías en forma de mantra, camina en la naturaleza dando gracias Dios.
- Hacer silencio y meditar; crear tu propio espacio sagrado: encender una vela, poner una música suave e imaginar que te acurrucas en los brazos de tu Santa Madre.
Todo esto nos llevará a restaurar el sentido de lo sagrado, buscándolo con corazón sincero. Para comenzar: busca a la Santa Madre, colócate bajo su manto y su círculo de estrellas, penetra en su inmaculado corazón y repite esta oración:
Sólo las cosas recordadas
con Amor son reales.
Sólo los actos recordados
con Amor son Reales.
Ningún muro contra lo sagrado nos puede alejar de lo sagrado.
Podrás encarcelar al hombre, pero no hay prisión que pueda encerrar su mente o su corazón. Su alma, su Espíritu, su mente, su corazón, se deslizarán entre los barrotes, porque todos nacieron con alas."
Fragmento: “Desatando a la mujer fuerte”, Clarissa Pinkola Estés
Trenzaré mi tristeza - Paola Klug
![]() |
| Auguste Renoir, Mujer trenzándose cabello (1885) |
Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.
Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…
Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello."
Texto: Paola Klug.
http://circulosdepoderdeladiosa.blogspot.com
jueves, 27 de marzo de 2014
Tus imágenes mentales y el poder de la atracción - Wayne Dyer
"Hay un poder dentro de ti que te permite formar el pensamiento o imagen. Esa capacidad de formar imágenes mentales es la energía de la atracción que está en todos los procesos creativos. Es más, es idéntica al poder de atracción. Este poder es la sustancia misma de la vida.
No puedes ver, tocar o escuchar este poder, pero está dentro de ti. Al utilizarlo no intentas cambiar o interferir en modo alguno con las leyes de la naturaleza. Estás cumpliendo con las leyes. Este poder indiferenciado constituye la base para la misteriosa atracción que te permite convertir tus deseos en realidad.
Quizá te ayude pensar en ti mismo como una forma que tiene Dios de particularizar. Tu capacidad para formular imágenes mentales sería el poder creativo divino que se plasma en energía a través de ti. ¿Te das cuenta de que la misma energía creativa que se particulariza en ties lo que utilizas para manifestar tus deseos? Este poder aumenta con la felicidad, el amor, la alegría, la satisfacción y la paz. Cuanto más feliz y amoroso seas, tanto más se particularizará el espíritu divino en ti, y tanto más similar a Dios serás.
Toda esa energía creativa se ve atraída hacia ti a través de tus pensamientos (o de tu forma de utilizar tu capacidad para crear el pensamiento). Si en tus imágenes mentales te ves rodeado por las cosas y condiciones que deseas, y estas se hallan enraizadas en la alegría y la fe, tus pensamientos creativos atraerán esos elementos hacia tu vida. Esto quizá se parezca demasiado a soñar despierto, pero créeme, es mucho más que desear o esperar algo.
La diferencia está en que reconoces que incluso la capacidad de tener un pensamiento es un poder divino; y en que la visión o la imagen mental la formas con la convicción de que es algo sagrado, con la seguridad de que la fuerza de Dios que dio la existencia a todo lo que hay en el universo es también la misma que te creó a ti. La forma que adopte esta energía dependerá de tu voluntad o de tu capacidad para formarte imágenes mentales. Está ahí, a la espera de tomar cualquier dirección que tú decidas.
Es importante poder pensar en términos situados más allá de nuestros sentidos. La energía es la fuerza vital creativa que nos permite hacer las cosas que observamos con nuestros sentidos. Se trata de una fuerza invisible que sostiene la sustancia de nuestra vida material. Esta energía nos da el poder para tener pensamientos y es la misma energía que forma parte de todo aquello que parece ser externo a nosotros.
Tus imágenes mentales forman parte integral de este poder de atracción, así como de la posterior experiencia de la energía creativa cuando eres capaz de ponerlas en práctica."
Wayne Dyer
No puedes ver, tocar o escuchar este poder, pero está dentro de ti. Al utilizarlo no intentas cambiar o interferir en modo alguno con las leyes de la naturaleza. Estás cumpliendo con las leyes. Este poder indiferenciado constituye la base para la misteriosa atracción que te permite convertir tus deseos en realidad.
Quizá te ayude pensar en ti mismo como una forma que tiene Dios de particularizar. Tu capacidad para formular imágenes mentales sería el poder creativo divino que se plasma en energía a través de ti. ¿Te das cuenta de que la misma energía creativa que se particulariza en ties lo que utilizas para manifestar tus deseos? Este poder aumenta con la felicidad, el amor, la alegría, la satisfacción y la paz. Cuanto más feliz y amoroso seas, tanto más se particularizará el espíritu divino en ti, y tanto más similar a Dios serás.
Toda esa energía creativa se ve atraída hacia ti a través de tus pensamientos (o de tu forma de utilizar tu capacidad para crear el pensamiento). Si en tus imágenes mentales te ves rodeado por las cosas y condiciones que deseas, y estas se hallan enraizadas en la alegría y la fe, tus pensamientos creativos atraerán esos elementos hacia tu vida. Esto quizá se parezca demasiado a soñar despierto, pero créeme, es mucho más que desear o esperar algo.
La diferencia está en que reconoces que incluso la capacidad de tener un pensamiento es un poder divino; y en que la visión o la imagen mental la formas con la convicción de que es algo sagrado, con la seguridad de que la fuerza de Dios que dio la existencia a todo lo que hay en el universo es también la misma que te creó a ti. La forma que adopte esta energía dependerá de tu voluntad o de tu capacidad para formarte imágenes mentales. Está ahí, a la espera de tomar cualquier dirección que tú decidas.
Es importante poder pensar en términos situados más allá de nuestros sentidos. La energía es la fuerza vital creativa que nos permite hacer las cosas que observamos con nuestros sentidos. Se trata de una fuerza invisible que sostiene la sustancia de nuestra vida material. Esta energía nos da el poder para tener pensamientos y es la misma energía que forma parte de todo aquello que parece ser externo a nosotros.
Tus imágenes mentales forman parte integral de este poder de atracción, así como de la posterior experiencia de la energía creativa cuando eres capaz de ponerlas en práctica."
Wayne Dyer
Belleza interior
"El aspecto de las cosas cambia según las emociones
y por lo tanto vemos la magia y la belleza en ellas,
cuando la magia y la belleza en realidad están en nosotros mismos."
Khalil Gibran.
El agradecimiento…
¿Cómo tomamos consciencia de este poder innato para ser capaces de avanzar siempre, en forma contínua e ilimitada, y crear una nueva era?
La forma más esencial es vivir con sentido de agradecimiento y valorización positiva. Específicamente, reconocer las deudas de gratitud que nos unen a los demás y poder retribuir lo que otros han hecho por nosotros.
Cuando vivimos con este sentido de agradecimiento, jamás quedamos a merced de los estancamientos. Vivir con la firme determinación de ser agradecidos con los padres, maestros y todos los que nos han ayudado a ser quienes hoy somos puede obrar como una fuerza motriz para nuestra superación y cuando enfrentamos dificultades, pensar en aquellos que nos han ayudado o apoyado en algún modo puede ser suficiente para hacer surgir en nuestro corazón un renovado espíritu de lucha.
La gratitud es una fuente de poderosa fortaleza humana.
Daisaku Ikeda.
La Resiliencia
Un término, que últimamente se escucha mucho, y que tiene un significado muy interesante, sobre todo porque nos abre un mundo de posibilidades frente a las situaciones de crisis que últimamente nos circundan.
La resiliencia es por definición la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite, períodos de dolor emocional, traumas y sobreponerse a ellas. Hay quien la define como la medición de la paciencia, es decir la distancia entre tu paz interior y el estado en el que saltas a gritos.
Hay también quien la corresponde con el término «entereza». Podemos describirla, como la capacidad de sobreponerse a situaciones de crisis, y además de sobreponerse, incluso resultar fortalecido por ello. Michel Manciaux en su libro: La resiliencia: ¿Mito o realidad? nos plantea: "A pesar de traumas graves, incluso muy graves, o de desgracias más comunes, la resiliencia parece una realidad confirmada por muchísimas trayectorias existenciales e historias de vida exitosas. De hecho, por nuestros encuentros, contactos profesionales y lecturas, todos conocemos niños, adolescentes, familias y comunidades que "encajan" shocks, pruebas y rupturas, y las superan y siguen desenvolviéndose y viviendo -a menudo a un nivel superior- como si el trauma sufrido y asumido hubiera desarrollado en ellos, a veces revelado incluso, recursos latentes y aun insospechados". Sin embargo, no nos confundamos, ser resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades, como la muerte de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo, problemas financiero serios, etc., estos son sucesos que tienen un gran impacto en las personas, produciendo una sensación de inseguridad, incertidumbre y dolor emocional.
Lo que diferencia a las personas resilientes es que logran, por lo general, sobreponerse a esos sucesos y adaptarse bien a lo largo del tiempo. A pesar de un considerable estrés y malestar emocional, dichas personas sacan la fuerza que les permite seguir con sus vidas frente la adversidad o la tragedia. Pero, la gran pregunta es: ¿Cómo lo hacen?. La resiliencia no es algo que una persona tenga o no tenga, sino que implica una serie de conductas y formas de pensar que cualquier persona puede aprender y desarrollar.
Las personas resilientes poseen tres características principales:
Además, presentan las siguientes habilidades:
Son capaces de identificar de manera precisa las causas de los problemas para impedir que vuelvan a repetirse en el futuro.
Son capaces de gestionar sus emociones, sobre todo ante la adversidad y pueden permanecer centrados en situaciones de crisis.
Saben controlar sus impulsos y su conducta en situaciones de alta presión.
Tienen un optimismo realista. Es decir, piensan que las cosas pueden ir bien, tienen una visión positiva del futuro, pero sin dejarse llevar por la irrealidad o las fantasías.
Se consideran competentes y confían en sus propias capacidades.
Son empáticos. Es decir, tienen una buena capacidad para leer las emociones de los demás y conectar con ellas.
Son capaces de buscar nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr éxito y satisfacción en sus vidas.
Es importante señalar que las percepciones y los pensamientos influyen en el modo en como afrontamos el estrés y la adversidad.
El estilo de pensamiento de las personas resilientes se caracteriza por ser realista, exacto y flexible. Tienen menos pensamientos imprecisos (como la exageración o sacar conclusiones precipitadamente, sin evidencias que las corroboren) e interpretan la realidad de un modo más realista que las personas menos resilientes.
Por supuesto ser una persona resiliente, tiene sus beneficios:
- Tienen una mejor autoestima,
- Se critican menos a sí mismas,
- Son más optimistas,
- Afrontan los retos,
- Son más sanas físicamente,
- Tienen más éxito en el trabajo o estudios,
- Están más satisfechas con sus relaciones,
- Están menos predispuestas a la depresión,
Pero ¿Qué contribuye a que una persona sea más resiliente?
El apoyo emocional es uno de los factores principales. Tener en tu vida personas que te quieren y te apoyan y en quien puedes confiar te hace mucho más resiliente que si estás solo. Permitirte sentir emociones intensas sin temerlas ni huir de ellas, y al mismo tiempo ser capaz de reconocer cuándo necesitas evitar sentir alguna emoción y centrar tu mente en alguna distracción.
No huir de los problemas sino afrontarlos y buscar soluciones. Implica ver los problemas como retos que puedes superar y no como terribles amenazas. Tomarte tiempo para descansar y recuperar fuerzas, sabiendo lo que puedes exigirte y cuándo debes parar. Confiar tanto en ti mismo como en los demás.
Desarrolla la Resilienciaen ti
Como comentábamos al inicio de esta entrada, aunque es cierto que unas personas son más resilientes que otras, la resiliencia no es algo que unos tengan y otros no, sino que se trata de una serie de habilidades que se pueden desarrollar. Para ello, te recomendamos algunas pautas interesantes que te ayudarán a elevar tu nivel de resiliencia:
Cultivar las relaciones
Cultiva un círculo de amistades cercanas y buenas relaciones familiares, porque estas son la personas que te van a escuchar y apoyar en los momentos difíciles, haciéndote más resiliente.
Usa un pensamiento constructivo
Piensa de forma realista. Es decir, no veas los problemas o las crisis como catástrofes terribles e insoportables, sino como retos que has de superar. Procura tener una perspectiva amplia y pensar que esos problemas no van a durar para siempre, sino que acabarán pasando, porque al final así es, todo pasa, y todo cambia. Piensa que tienes la capacidad suficiente como para afrontarlos y encontrar soluciones.
Desarrolla metas y objetivos
Establece metas realistas que te ayuden a empezar a cambiar las cosas que deseas cambiar. Haz algo con regularidad, aunque solo suponga un pequeño paso en la dirección hacia la que deseas avanzar.
Acepta la realidad
Quien se niega a aceptar la realidad tal y como es nunca podrá cambiarla. Y esto es así por dos motivos: o bien la niegas y cierras los ojos para no verla, lo que implica no hacer nada; o bien te enfureces tanto maldiciendo al mundo, al destino o a los dioses de todas las religiones, que eres incapaz de pensar. Y si no puedes pensar no solucionarás nada. Por otra parte, a veces las cosas no se pueden cambiar en el presente y es necesario saber tener paciencia y esperar. Lo que no tiene arreglo hoy puede tenerlo mañana. Mientras tanto, acepta las cosas como son tratando de sentirte lo mejor posible con lo bueno que tienes en tu vida.
Confía en ti mismo
A veces un problema parece tan difícil de resolver que nos parece imposible que podamos hacerlo. Este modo de pensar puede conducir a un sentimiento de impotencia, de estar atrapado sin poder hacer nada. Pero realmente no sabes lo que puedes hacer hasta que lo intentas. Por muy difícil que parezca, piensa que encontrarás el modo tarde o temprano y hallarás la solución. Eso es lo que significa confiar en ti y en tu capacidad, simplemente da el primer paso.
Sé optimista, aunque sin dejar de ser realista
Ser optimista significa esperar que ocurran cosas buenas en tu vida, que la situación mejorará en el futuro, que eres capaz de controlar tu vida y hacer los cambios necesarios, y que la vida puede traerte momentos maravillosos que compensen los momentos amargos.
Aprende a crecer con tus problemas
Los problemas o las crisis son retos que te encuentras en la vida y que te empujan a sacar lo mejor de ti, a ser fuerte, a pensar y buscar soluciones, a actuar. A menudo te empujan a cambiar tu punto de vista y hacerlo más amplio y flexible, te hacen madurar y te hacen ver el mundo y a los demás de un modo más realista. De ti depende que los golpes que te da la vida te vuelvan mejor persona o te vuelvan un ser resentido y amargado por la “injusticia de la vida”.
Esos golpes pueden hacerte más empático, más tolerante con la debilidad humana (la misma que has visto en ti en momentos de crisis), pueden ayudarte a comprender comportamientos y actitudes que no comprendías, pueden enseñarte acerca de tu propia fuerza interior. Los momentos de crisis pueden servir también para ver con claridad que es lo que quieres cambiar en tu vida, a ver con claridad que es lo que ya no quieres, así como cuáles son las personas que valen la pena en tu vida, aquellos con los que de verdad puedes contar y empezar a apreciarlos más al ver su apoyo y su cariño en tiempos duros.
Si sabes utilizarla y sacar partido de ella, la adversidad puede ayudarte a ser mejor persona. Por supuesto, no esperamos ni deseamos situaciones limite, estresantes, o difíciles, pero si llegan a nuestra vida, lo mejor es cultivar la actitud que nos permita verlas como maestros que vienen a enseñarnos, y así sacar algo positivo de ellas.
Lo que la adversidad hace de ti, depende en gran parte de ti mismo.
Y aquí finalizamos compartiendo un cuento que nos recuerda que seremos lo que queramos, solo depende de lo que alimentemos en nosotros mismos, ahí va:
Un viejo indio estaba hablando con su nieto y le decía:
“Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión.”
El nieto preguntó: “Abuelo, ¿Dime cual de los dos lobos ganará la pelea en tu corazón?”
El abuelo contestó: “Aquel que yo alimente.”
¿Y tú que decides alimentar en tí?
Tu puedes convertir los aspectos más terribles de la vida en oportunidades sanadoras es una tarea que requiere de tanta creatividad como valentía, pero que brinda a su vez la posibilidad de edificar un futuro más feliz.
La resiliencia es por definición la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite, períodos de dolor emocional, traumas y sobreponerse a ellas. Hay quien la define como la medición de la paciencia, es decir la distancia entre tu paz interior y el estado en el que saltas a gritos.
Hay también quien la corresponde con el término «entereza». Podemos describirla, como la capacidad de sobreponerse a situaciones de crisis, y además de sobreponerse, incluso resultar fortalecido por ello. Michel Manciaux en su libro: La resiliencia: ¿Mito o realidad? nos plantea: "A pesar de traumas graves, incluso muy graves, o de desgracias más comunes, la resiliencia parece una realidad confirmada por muchísimas trayectorias existenciales e historias de vida exitosas. De hecho, por nuestros encuentros, contactos profesionales y lecturas, todos conocemos niños, adolescentes, familias y comunidades que "encajan" shocks, pruebas y rupturas, y las superan y siguen desenvolviéndose y viviendo -a menudo a un nivel superior- como si el trauma sufrido y asumido hubiera desarrollado en ellos, a veces revelado incluso, recursos latentes y aun insospechados". Sin embargo, no nos confundamos, ser resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades, como la muerte de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo, problemas financiero serios, etc., estos son sucesos que tienen un gran impacto en las personas, produciendo una sensación de inseguridad, incertidumbre y dolor emocional.
Lo que diferencia a las personas resilientes es que logran, por lo general, sobreponerse a esos sucesos y adaptarse bien a lo largo del tiempo. A pesar de un considerable estrés y malestar emocional, dichas personas sacan la fuerza que les permite seguir con sus vidas frente la adversidad o la tragedia. Pero, la gran pregunta es: ¿Cómo lo hacen?. La resiliencia no es algo que una persona tenga o no tenga, sino que implica una serie de conductas y formas de pensar que cualquier persona puede aprender y desarrollar.
Las personas resilientes poseen tres características principales:
- saben aceptar la realidad tal y como es;
- tienen una profunda creencia en que la vida tiene sentido; y
- tienen una inquebrantable capacidad para mejorar.
Además, presentan las siguientes habilidades:
Son capaces de identificar de manera precisa las causas de los problemas para impedir que vuelvan a repetirse en el futuro.
Son capaces de gestionar sus emociones, sobre todo ante la adversidad y pueden permanecer centrados en situaciones de crisis.
Saben controlar sus impulsos y su conducta en situaciones de alta presión.
Tienen un optimismo realista. Es decir, piensan que las cosas pueden ir bien, tienen una visión positiva del futuro, pero sin dejarse llevar por la irrealidad o las fantasías.
Se consideran competentes y confían en sus propias capacidades.
Son empáticos. Es decir, tienen una buena capacidad para leer las emociones de los demás y conectar con ellas.
Son capaces de buscar nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr éxito y satisfacción en sus vidas.
Es importante señalar que las percepciones y los pensamientos influyen en el modo en como afrontamos el estrés y la adversidad.
El estilo de pensamiento de las personas resilientes se caracteriza por ser realista, exacto y flexible. Tienen menos pensamientos imprecisos (como la exageración o sacar conclusiones precipitadamente, sin evidencias que las corroboren) e interpretan la realidad de un modo más realista que las personas menos resilientes.
Por supuesto ser una persona resiliente, tiene sus beneficios:
- Tienen una mejor autoestima,
- Se critican menos a sí mismas,
- Son más optimistas,
- Afrontan los retos,
- Son más sanas físicamente,
- Tienen más éxito en el trabajo o estudios,
- Están más satisfechas con sus relaciones,
- Están menos predispuestas a la depresión,
Pero ¿Qué contribuye a que una persona sea más resiliente?
El apoyo emocional es uno de los factores principales. Tener en tu vida personas que te quieren y te apoyan y en quien puedes confiar te hace mucho más resiliente que si estás solo. Permitirte sentir emociones intensas sin temerlas ni huir de ellas, y al mismo tiempo ser capaz de reconocer cuándo necesitas evitar sentir alguna emoción y centrar tu mente en alguna distracción.
No huir de los problemas sino afrontarlos y buscar soluciones. Implica ver los problemas como retos que puedes superar y no como terribles amenazas. Tomarte tiempo para descansar y recuperar fuerzas, sabiendo lo que puedes exigirte y cuándo debes parar. Confiar tanto en ti mismo como en los demás.
Desarrolla la Resilienciaen ti
Como comentábamos al inicio de esta entrada, aunque es cierto que unas personas son más resilientes que otras, la resiliencia no es algo que unos tengan y otros no, sino que se trata de una serie de habilidades que se pueden desarrollar. Para ello, te recomendamos algunas pautas interesantes que te ayudarán a elevar tu nivel de resiliencia:
Cultivar las relaciones
Cultiva un círculo de amistades cercanas y buenas relaciones familiares, porque estas son la personas que te van a escuchar y apoyar en los momentos difíciles, haciéndote más resiliente.
Usa un pensamiento constructivo
Piensa de forma realista. Es decir, no veas los problemas o las crisis como catástrofes terribles e insoportables, sino como retos que has de superar. Procura tener una perspectiva amplia y pensar que esos problemas no van a durar para siempre, sino que acabarán pasando, porque al final así es, todo pasa, y todo cambia. Piensa que tienes la capacidad suficiente como para afrontarlos y encontrar soluciones.
Desarrolla metas y objetivos
Establece metas realistas que te ayuden a empezar a cambiar las cosas que deseas cambiar. Haz algo con regularidad, aunque solo suponga un pequeño paso en la dirección hacia la que deseas avanzar.
Acepta la realidad
Quien se niega a aceptar la realidad tal y como es nunca podrá cambiarla. Y esto es así por dos motivos: o bien la niegas y cierras los ojos para no verla, lo que implica no hacer nada; o bien te enfureces tanto maldiciendo al mundo, al destino o a los dioses de todas las religiones, que eres incapaz de pensar. Y si no puedes pensar no solucionarás nada. Por otra parte, a veces las cosas no se pueden cambiar en el presente y es necesario saber tener paciencia y esperar. Lo que no tiene arreglo hoy puede tenerlo mañana. Mientras tanto, acepta las cosas como son tratando de sentirte lo mejor posible con lo bueno que tienes en tu vida.
Confía en ti mismo
A veces un problema parece tan difícil de resolver que nos parece imposible que podamos hacerlo. Este modo de pensar puede conducir a un sentimiento de impotencia, de estar atrapado sin poder hacer nada. Pero realmente no sabes lo que puedes hacer hasta que lo intentas. Por muy difícil que parezca, piensa que encontrarás el modo tarde o temprano y hallarás la solución. Eso es lo que significa confiar en ti y en tu capacidad, simplemente da el primer paso.
Sé optimista, aunque sin dejar de ser realista
Ser optimista significa esperar que ocurran cosas buenas en tu vida, que la situación mejorará en el futuro, que eres capaz de controlar tu vida y hacer los cambios necesarios, y que la vida puede traerte momentos maravillosos que compensen los momentos amargos.
Aprende a crecer con tus problemas
Los problemas o las crisis son retos que te encuentras en la vida y que te empujan a sacar lo mejor de ti, a ser fuerte, a pensar y buscar soluciones, a actuar. A menudo te empujan a cambiar tu punto de vista y hacerlo más amplio y flexible, te hacen madurar y te hacen ver el mundo y a los demás de un modo más realista. De ti depende que los golpes que te da la vida te vuelvan mejor persona o te vuelvan un ser resentido y amargado por la “injusticia de la vida”.
Esos golpes pueden hacerte más empático, más tolerante con la debilidad humana (la misma que has visto en ti en momentos de crisis), pueden ayudarte a comprender comportamientos y actitudes que no comprendías, pueden enseñarte acerca de tu propia fuerza interior. Los momentos de crisis pueden servir también para ver con claridad que es lo que quieres cambiar en tu vida, a ver con claridad que es lo que ya no quieres, así como cuáles son las personas que valen la pena en tu vida, aquellos con los que de verdad puedes contar y empezar a apreciarlos más al ver su apoyo y su cariño en tiempos duros.
Si sabes utilizarla y sacar partido de ella, la adversidad puede ayudarte a ser mejor persona. Por supuesto, no esperamos ni deseamos situaciones limite, estresantes, o difíciles, pero si llegan a nuestra vida, lo mejor es cultivar la actitud que nos permita verlas como maestros que vienen a enseñarnos, y así sacar algo positivo de ellas.
Lo que la adversidad hace de ti, depende en gran parte de ti mismo.
Y aquí finalizamos compartiendo un cuento que nos recuerda que seremos lo que queramos, solo depende de lo que alimentemos en nosotros mismos, ahí va:
Un viejo indio estaba hablando con su nieto y le decía:
“Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión.”
El nieto preguntó: “Abuelo, ¿Dime cual de los dos lobos ganará la pelea en tu corazón?”
El abuelo contestó: “Aquel que yo alimente.”
¿Y tú que decides alimentar en tí?
Tu puedes convertir los aspectos más terribles de la vida en oportunidades sanadoras es una tarea que requiere de tanta creatividad como valentía, pero que brinda a su vez la posibilidad de edificar un futuro más feliz.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






