lunes, 6 de junio de 2011

Los afrodisíacos

La palabra afrodisíacos data de hace 5.000 años. Derivado de Afrodita, la diosa griega del amor y de la belleza, se considera Afrodisíacos a toda sustancia que en teoría aumenta el apetito sexual.

Algunos afrodisíacos suelen funcionar estimulando algunos sentidos (vista, tacto, olfato y oído), mientras que otro tipo de afrodisíacos se toman en forma de alimentos: comida, bebidas, bebidas alcohólicas, "filtros amorosos", drogas, o preparados medicinales. 

En las obras orientales de sexología se nombran numerosos afrodisíacos. Algunos de ellos tan sólo tienen efecto de sugestión, pero otros son de veras efectivos a nivel físico. Hay muchos alimentos susceptibles de prepararse de manera que liberen las fuerzas de revitalización. 

El ayuno tiene a veces un efecto afrodisíaco, si se practica con moderación. El Yoga y los ejercicios respiratorios estimulan en gran medida la vitalidad natural del cuerpo. Si se combinan estas técnicas con la meditación, a fin de eliminar la ansiedad, casi aseguraríamos que no se necesitan los afrodisíacos. Una mente sana y una imaginación creativa generan un "clima" en el que todas las cosas son posibles.

Normalmente, los afrodisíacos forman parte de los temas tratados en las obras sobre el Arte del Amor. En general, se dice que las sustancias que se asemejan a los órganos sexuales actúan como afrodisíaco si se preparan del modo adecuado. Esta idea se conoce con el término "Doctrina de las similitudes” y proviene de la observación de que las hierbas, plantas y otras sustancias de apariencia, color, forma o aroma determinados curan las dolencias relacionadas con características similares. Un ejemplo de ello lo proporciona el mango hindú, que se parece a los riñones por su forma y se usa como medicamento natural para curar algunos tipos de enfermedades renales.

Importa mucho preparar correctamente los afrodisíacos. Una rama de la medicina hindú se especializa en su estudio. Los afrodisíacos se agrupan en tres tipos principales: los de origen animal, los de origen vegetal y los de origen mineral. Juntos o por separados, dan lugar a todo una gama, que se adapta al estado y temperamento del individuo.

En la medicina tradicional china se usaban remedios a base de hierbas, como la raíz de ginseng para potenciar la longevidad y el vigor sexual.  El ginseng ha sido empleado durante miles de años por sus propiedades regeneradoras y afrodisíacas. En época reciente, se le ha sometido a pruebas en Occidente, demostrándose la realidad de su efecto. La raíz roja de ginseng da los mejores resultados, pero no se debe tomar de manera continuada. 

Los árabes destacaban el valor de los perfumes, las fragancias y cosméticos para multiplicar el placer sexual. Para los sajones plantas con apariencia fálica como zanahorias y espárragos ganaron reputación.

Muchos afrodisíacos se aplican sobre los órganos sexuales. Su eficacia reside principalmente en sus efectos de calentamiento o frescor. El aceite de sándalo mezclado con un poco de jengibre y canela molidos es una de las mejores recetas de este tipo. Con aceite de clavo de especia diluido en un aceite básico, o la combinación de alcanfor y aceite, se obtienen resultados vigorizantes. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado al utilizar estas preparaciones. Los afrodisíacos que funcionan irritando la piel son agresivos e incluso peligrosos.

Repetimos, una vida sana proporciona el mejor de los afrodisíacos, el deseo intenso, una pasión encendida y un deseo mutuo es mucho más fuerte que cualquier afrodisíaco. En realidad, más vale no depender de auxiliares externos para una vida sexual satisfactoria. De esta manera, el empleo de afrodisíacos en ocasiones muy especiales causará efectos espectaculares.

Algunos Afrodisíacos vegetales

A continuación una breve lista de alimentos afrodisíacos de origen vegetal:

Ginkgo Biloba: Un afrodisíaco por excelencia, mantiene el órgano viril en plena forma.

Jalea real: Es un estimulante general y por supuesto genital, el cual tarda algo en hacer efecto, pero los resultados son seguros y... prolongados.

Azúcar moreno: La costumbre de tomar siempre un postre dulce quizá fue puesta de moda por los buenos amantes, y lo cierto es que una ligera hiperglucemia es siempre beneficiosa para el amor. La falta de azúcar provoca una mayor producción de adrenalina y esta hormona bloquea cualquier respuesta favorable al sexo.

Avellana: Se consume como afrodisíaco en algunos pueblos en el banquete de boda e incluso se coloca en cestillos junto a la cama de los recién casados.

Canela: Sobre las propiedades como alimento afrodisiaco de este condimento ya se ha hablado mucho. Parece ser que añadida a los licores suaves el efecto es seguro e inmediato.

Cebolla y ajo: Ambos condimentos son afrodisiacos utilizados como alimentos por los árabes en sus comidas y nadie les puede negar que saben tratar a las mujeres.

Frambuesa: Esta fruta es más adecuada para la mujer ya que contribuye a relajar los órganos sexuales y facilita el acto amoroso en el varón.

Ginseng: Un té tibio, quince minutos antes de empezar la sesión, es un brebaje totalmente seguro, para millones de chinos y coreanos.

Higo: Los antiguos egipcios y los dioses griegos aparecían siempre con collares de higos, e incluso llegaron a considerar sagrada la higuera.

Malva: Esta hierba puede ser útil como afrodisiaco ya que tomándola en infusión nos relajamos lo suficiente, al mismo tiempo que nuestra pasión aumenta.

Muérdago: Lo mismo se utiliza para ahuyentar a los demonios que como filtro de amor. Las antiguas brujas lo incluían en sus brebajes afrodisíacos

Nuez: Otro fruto afrodisiaco presente en todas las noches de boda antiguas e incluido también en los postres chinos.

Pimienta: Se puede añadir al zumo de tomate o a la bebida que quieras, siempre y cuando tu estómago no sea delicado.

Perejil: No se te olvide añadirlo a tus ensaladas amorosas para darles un nuevo toque.

Pistacho: Quizá ahí está el secreto de porqué es tan caro y tan apreciado. Mézclalo en un plato junto a otros afrodisiacos, como avellanas o higos

Romero: Unido a la menta es un buen tónico preparatorio para después de cenar.

Plátano: Nos repondrá fuerzas para intentarlo de nuevo, así que tenlo a mano.

Dátil: Otro fruto sagrado para los moros. La seguridad de su efecto afrodisíaco es total, no lo pongas en duda.

Polen: Uno de los afrodisíacos mejores, pero tarda en hacer efecto al menos cinco días, así que planea con tiempo tus lances de amor.

Avena: Los copos de avena son muy útiles en la mujer sin entusiasmo, pero apenas tienen efectos en el varón.

Chocolate: Dicen que los españoles son tan fogosos a causa del chocolate, así que ya saben: de merienda un tazón de chocolate con leche.

Cereza: Si puedes, tritura el hueso y cómetelo. Contiene la preciada vitamina B15 de la cual dicen que hace a la gente eternamente joven.

Gamba: Y por supuesto cualquier marisco, de los que la tradición popular habla maravillas como afrodisiacos.

Miel: Una tradición dentro de los afrodisiacos. Se dice que irse de luna de miel no era una tontería, ya que era costumbre regalar a los amantes jarras llenas de miel para que sus primeros acercamientos amorosos estuvieran coronados por el éxito.

Regaliz: Dicen que la mujer que come regaliz es apasionada por fuerza.

Diente de león: Aunque no contiene ninguna sustancia especial, es un potente restaurador de energías perdidas.

Fresa: Estimula de una manera directa las glándulas endocrinas y el sistema nervioso. Si tu problema es el estrés, ya sabes.

Poleo: Es bueno para las mujeres, ya que estimula la producción de hormonas femeninas. Los hombres mejor es el café.

Soja: Suele restaurar disfunciones sexuales, así que el primer plato bien puede ser una fabada de soja verde.


Azafrán:  Desde los tiempos inmemorables fue utilizado como afrodisíaco por asirios, griegos, fenicios, árabes, etc. Estimula el útero y la circulación sanguínea.

Vitaminas C y E: La vitamina C y E como afrodisíacos tienen una influencia sobre los órganos reproductores y la C actúa sobre las glándulas endocrinas en general.

El cuerpo como Afrodisíaco
Como se sabe, los animales y los insectos emiten olores naturales que atraen hacia ellos a sus parejas del sexo opuesto. Los científicos llaman feromonas a las sustancias que producen tales olores. Hace poco, relativamente, se descubrió una feromona humana radicada en la transpiración. Aparentemente, el centro de esta feromona se encuentra en las axilas y en la zona anogenital. Para aquellos que encuentran muy complicado el trámite de buscar la hierba adecuada, prepararla e ingerirla, tal vez sea útil saber que el cuerpo impregna de aromas las prendas íntimas. Estos aromas sexuales pueden transformarse en poderosos afrodisíacos.

El olor a transpiración, el aroma de los genitales y determinadas sustancias que emanan del cuerpo con características distintas, conforman un universo de olores que predisponen a la práctica del sexo igual que si se trataran del mejor afrodisíaco, la ventaja es que no tienen ningún tipo de contraindicaciones y que para su uso, todo depende del tipo de relación que se establezca en la pareja.

Los mejores afrodisíacos resultan ser la buena salud, el ejercicio y la ausencia de stress. "La mente es el afrodisiaco más potente." El verdadero poder está en la mente, por lo tanto, si alguien consume determinados alimentos con la convicción de que pueden ayudarlo en su desempeño sexual, los resultados pueden ser los esperados. La comida sana y una vida natural significan, con mucho, los mejores afrodisíacos. El aire fresco, el agua pura y el fuego estimulan la sexualidad, al igual que el contacto armonioso de los sentidos con objetos placenteros.

El mayor afrodisíaco sexual somos nosotros mismos, y el descubrir y estimular lo que sentimos por otras personas que nos acompañan en las prácticas y dejarnos llevar por nuestro instinto, es la mejor manera de encender el deseo sexual. La imaginación de cada uno puede llevar a conseguir las metas propuestas mejor que cualquier alimento.

Según un dicho oriental citado con frecuencia: "El afrodisíaco más natural para un hombre es una mujer que le pide con pasión que la disfrute." Agregaría a ésto, "y que el hombre le pida a la mujer que lo disfrute con pasión"...

Abrazos mis amados! 

Cómo vemos la ira?

"Una parte de la ira es comprensible porque está relacionada con personas, con situaciones. Pero cuando se elimina esa capa superficial, entonces te encuentras con una fuente de ira que no está relacionada con nada exterior, que sencillamente es una parte de ti." Osho.
 
A fuerza de experiencias y costumbres arraigadas hemos aprendido a ver emociones como la ira, la rabia, la depresión, el odio, el resentimiento, los celas, la envidia, etc etc etc, cómo enemigos, como enfermedades irredimibles, sin opciones ante ellas cuando se hacen presentes. Cuando nos enfrentamosa ellas nos preguntamos: Qué hace aquí? Cuál es el papel que desempeña? Por qué respondo así ante ciertos estímulos?

Nuestra alma requiere que apreciemos estas maneras que tiene de manifestarse. De algún modo es importante tratar de desarrollar una aceptación por estos estados de ánimo, respetarlos por el lugar que tienen dentro del ciclo del alma. Cuando nos enfrentamos a éllos, se presentan en nosotros sentimientos y pensamientos que sólo emergen en un estado de ánimo sombrío. Si lo suprimimos, también suprimiremos la experiencia-aprendizaje de conocer esas ideas y pensamientos que pueden servir de reflexión y crecimiento a nuestro ser interno. 

Estas emociones-sentimientos pueden ser canales tan importantes como lo son las emociones de amor. El amor provoca naturalmente gestos de afecto. De la misma manera, el vacío, lo gris, el dolor, la rabia, movilizan una forma de consciencia existente, real, pudiendo así percibir un estado de ánimo que exprese un aspecto importante de su naturaleza válido como cualquier otro. Nos permite adentrarnos en las profundidades oscuras del alma, pues sólo conociéndolas podemos trabajar en ellas y determinar por qué causan tanta oscuridad y amargura.

Con esto en mente les dejo el siguiente artículo de Krishnamurti donde reflexiona acerca de una de estas emociones, la ira. Deseo disfruten la lectura, abrazos de paz!!!
 
"Dos nuevos pasajeros, ubicados en los asientos de enfrente, conversaban en voz alta era imposible dejar de oírlos. Empezaron bastante tranquilos; pero pronto la ira reveló en sus voces los disgustos y resentimientos de familia. En su violencia parecían haber olvidado al resto de los pasajeros; cada uno se hallaba tan ocupado con el otro que era como si existieran sólo ellos, y nadie más".

La ira tiene esa peculiar condición de aislar; como la pesadumbre, ella se interpone, y al menos por un tiempo interrumpe las relaciones. La ira tiene la temporaria fuerza y vitalidad de lo aislado. Hay en la ira una extraña desesperación; pues el aislamiento es desesperación. La ira de la frustración, de los celos, del impulso de ofender, proporciona un violento desahogo cuya satisfacción reside en la autojustificación. Condenamos a otros, y esa condenación es en verdad una justificación de nosotros mismos. Sin alguna clase de actitud, ya sea de altivez o de humillación, ¿qué somos nosotros? Empleamos cualquier medio para imponernos; y la ira, como el odio, es el medio más fácil. Un simple enojo, un repentino relámpago que prontamente se olvida, es una cosa; pero la ira que se prepara deliberadamente, que ha sido madurada y que procura herir y destruir, es algo completamente diferente.

Un simple enojo puede tener una causa fisiológica que puede determinarse y remediarse; pero la ira que es el resultado de una causa psicológica es mucho más sutil y difícil de tratar. ¿Por qué no habríamos de encolerizarnos cuando hay un mal trato para nosotros o para algún otro? Por lo tanto nos irritamos justamente. Jamás decimos simplemente que estamos enojados, y nada más; entramos en complicadas explicaciones de las causas. Nunca decimos sencillamente que estamos celosos o amargados, sino que lo justificamos o lo explicamos. Preguntamos cómo puede haber amor sin celos, o decimos que las actitudes de otros nos han hecho amargados, y así por el estilo.

Es la explicación, la verbalización, tanto silenciosa como hablada, que sostiene la ira, que le da finalidad y profundidad. La explicación, silenciosa o hablada, actúa como un escudo contra el descubrimiento de nosotros tal como somos. Queremos ser elogiados o adulados, esperamos algo; y cuando estas cosas no se cumplen, estamos disgustados, nos volvemos amargados o celosos. Entonces, violenta o suavemente, censuramos a algún otro; decimos que el otro es responsable de nuestra amargura. Vosotros sois de gran importancia para mí debido a que yo dependo de vosotros para mi felicidad, para mi posición o mi prestigio. Por medio de vosotros, yo me realizo, y por eso sois importantes para mí; debo conservaros, debo poseeros. Mediante vosotros, huyo de mí mismo; y estando temerosos de mi propio estado, cuando tengo que volver a mí mismo, me pongo colérico. La ira toma muchas formas: frustración, resentimiento, amargura, celos, etc.

La acumulación de la ira, que es el resentimiento, requiere el antídoto del perdón; pero la acumulación de la ira es mucho más significativa que el perdón. El perdón es innecesario cuando no hay acumulación de ira. El perdón es esencial si hay resentimiento; pero estar libre de la adulación y del sentido de la ofensa, sin la dureza de la indiferencia, conduce a la misericordia, a la caridad. La ira no puede ser eliminada por la acción de la voluntad, porque la voluntad es parte de la violencia. La voluntad es la resultante del deseo, del ansia de ser; y el deseo por su misma naturaleza es agresivo, dominante.

Suprimir la ira mediante el ejercicio de la voluntad es transferirla a un nivel diferente, dándole un nombre diferente; pero ella sigue todavía formando parte de la violencia. Para estar libre de la violencia debe haber comprensión del deseo. No existe ningún sustituto espiritual para el deseo; él no puede ser suprimido ni sublimado. Debe haber una silenciosa y alerta percepción del deseo sin previa opción; y esta pasiva y alerta percepción es la vivencia directa del deseo, sin el experimentador que le da un nombre."

domingo, 5 de junio de 2011

Perdonando la infidelidad

La infidelidad en la relación de parejas es un aspecto que puede originarse por varias causas y tras lo cual, pueden sobrevenir diversos acontecimientos según el tipo de pareja y sus características, así como en función de las cualidades de cada miembro de la misma. 

En algunas parejas suele ser un motivo de ruptura de la pareja, mientras que en otras se supera este evento y se aprende del mismo. 

En ocasiones, la infidelidad es la respuesta a una situación que se viene sucediendo en la pareja, o puede ser debido a las características de uno de los miembros de la misma. Ser infiel implica engaño ya que no hay consenso de los miembros de la pareja para que uno de ellos tenga relaciones íntimas con otras personas.
Si alguno de los miembros de la pareja es infiel, quiere decir que hay algo de la pareja que no está pudiendo sostener a una de esas personas que componen la pareja y ésta busca en el afuera, este elemento que le falta. También puede suceder que la infidelidad se deba a aspectos no resueltos o conflictos internos de la persona infiel.

La pregunta que surge es: Es posible perdonar la infidelidad?
Después de descubrir una infidelidad queda la incertidumbre, no se sabe que camino coger. Las personas involucradas se enfrentan a emociones y sentimientos encontrados: amor, odio, frustración, dolor, perdón, venganza. Su ser emocional ha dido sacudido y golpeado profundamente... 

Aún así, ante la pregunta se puede decir que sí posible perdonar una infidelidad. Para que esto sea posible tiene que haber en primer lugar, una base de amor que justifique un error cometido por alguno de los miembros de la pareja.

No es lo mismo perdonar que justificar o excusar. No es reconciliación pues se puede perdonar a la pareja o al amigo que nos ha sido infiel y nunca volver al punto de partida. Tampoco es olvido. El perdón es una respuesta, sobre todo moral, que nos permite avanzar por nuestro propio bien. Es como recordar el frío del invierno, pero sin temblores pues ha llegado la primavera. 

Perdonar es un proceso complejo, que no borra lo mal hecho ni resta responsabilidad al ofensor. Es una muestra de buena voluntad y a la vez es un camino para remediar la tristeza que nos acompaña cuando hemos sido insultadas. Bien lo definió un fraile dominico: "¿Quieres ser feliz un instante? Véngate. ¿Quieres ser feliz toda la vida? Perdona". 

¿Perdón o venganza contra la infidelidad?
Cuando hemos sido ultrajadas, la respuesta más frecuente es sentir ira y según los estudios del psiquiatra norteamericano, Richard Fitzgibbon, las formas básicas de lidiar con este sentimiento es negarla, expresarla de manera solapada aparentando que no estamos ofendidos, o perdonar y esta última es la que más rápidamente alivia a quien la padece. 

El camino del perdón usualmente está minado por los deseos de venganza contra la infidelidad.  El Dr. Fitzgibbon y otros siquiatras y psicólogos, han sistematizado cuatro pasos terapéuticos que les han reportado excelentes resultados y que ahora les dejo aquí por si los necesitan para enfrentar los muchos momentos de la vida en que nos encontramos ante la encrucijada de perdonar o cobrar ojo por ojo siendo infiel.

1. Confrontar la rabia interior, la vergüenza, la herida. Muchas veces la causa de esos sentimientos permanece oculta por horas, días y hasta años y nos impide entender los conflictos y actuar en consecuencia. 

2. Reconocer la causa de la herida, y descubrir por qué nos duele. 

3. De todas las opciones posibles, elegir conscientemente la de perdonar, desplazando la ira y la venganza como opciones no viables, no por altruismo, sino por instinto de conservación. 

4. Intentar explicarnos la conducta de esa persona que nos ha hecho mal, nos ha traicionado. Cuando lo hacemos, por lo general descubrimos que es un ser vulnerable, más necesitado incluso de ayuda que nosotros mismos.

5. Piensa por ti. Aunque amigos y familiares te apoyarán, tú eres quien debe decidir si quieres continuar o no. 

6. Trata de sacarle provecho a la situación. La infidelidad es una señal para que reflexiones sobre tu relación, si es satisfactoria para los dos y cómo mejorarla.

7. Tómate el tiempo que requieras. Si decides perdonar, tendrás que trabajar mucho en confiar de nuevo, no te apresures, todo tiene un tiempo. 

8. Confía en la vida!

La comunicación en todos los casos es la mejor herramienta junto con la reflexión, si la comunicación se complica se puede intentar en un espacio terapéutico en el que se trate el tema. 

Una vez que la pareja haya reflexionado profundamente sobre lo acontecido, se tienen que buscar soluciones o respuestas a los problemas derivados de esta reflexión. En ocasiones hemos observado cómo parejas que se han visto envueltas en infidelidad deciden volver a la relación dando por sentado que la infidelidad es algo perteneciente al pasado y dejan sin atención el problema, esta actitud sólo incrementará la desconfianza y se vivirá a la expectativa de cuándo volverá a ocurrir. El problema seguirá latente esperando una nueva oportunidad ya que no se ha resuelto el fondo del asunto. En cualquier caso, se hace necesario atender el problema, buscar soluciones tener claro qué lo ocasionó y tomar medidas al respecto. De hay la importancia de buscar ayuda profesional de ser necesario.

En todo caso, el perdón es la fragancia que la violeta suelta, cuando se levanta el zapato que la aplastó, aseguró décadas atrás el escritor y aventurero norteamericano, Mark Twain, y con la frase sentenció la superioridad de quien, a pesar de saberse ofendido, ofrece lo mejor de sí en señal de indulgencia que nunca será lo mismo que indiferencia. 

Feliz Domingo y excelente comienzo de semana!!!

sábado, 4 de junio de 2011

Los niños y las mentiras

La honradez se aprende en el hogar. Los padres a menudo se preocupan cuando su niño o adolescente dice mentiras.

El mentir que probablemente no es un problema serio:
A los niños pequeños (de 4 a 5 años) les gusta hacer cuentos e inventar historias. Esta es una actividad normal porque ellos se divierten oyendo e inventando cuentos. Muchas veces confunden un poco la realidad con la fantasía.

Un niño mayor o un adolescente puede decir mentiras interesadas (por ejemplo, para no tener que hacer algo o negando responsabilidad por sus acciones). Los padres deben de reaccionar a este tipo de mentir ocasional hablando con el niño y explicándole cuán importantes son la verdad, la honradez y la confianza.

Algunos adolescentes descubren que las mentiras pueden considerarse aceptables en algunas situaciones, como por ejemplo, no decirle al novio/novia la razón real del rompimiento para no herir sus sentimientos. Otros adolescentes mienten para proteger su privacidad o para sentirse psicológicamente separados e independientes de sus padres (por ejemplo, negando que se escaparon tarde en la noche con amigos).

Cuando el mentir puede indicar problemas emocionales:
Algunos niños, aun sabiendo la diferencia entre la verdad y la mentira, elaboran historias que parecen verdaderas. Estos niños o adolescentes suelen relatar este tipo de historias con gran entusiasmo, ya que reciben mucha atención mientras cuentan la mentira.

Otros niños y adolescentes, que por lo general actúan de manera responsable, caen en el patrón de mentir repetidamente. Ellos creen que el decir mentiras es la mejor manera de satisfacer las demandas de sus padres, maestros y amigos. Estos niños usualmente no están tratando de ser malos o maliciosos, pero el mentir repetidamente se convierte en un mal hábito.

Hay otros niños y adolescentes a quienes no les importa mentir o aprovecharse de los demás. Algunos adolescentes mienten frecuentemente para ocultar otros problemas serios. Por ejemplo, un adolescente con un problema serio de drogas o alcohol, mentirá constantemente para ocultar dónde ha estado, con quién andaba, lo que estaba haciendo y en lo que gastó su dinero.

Qué se debe de hacer si el niño o el adolescente miente:
Los padres son el modelo de mayor importancia para los hijos. Cuando el niño o el adolescente miente, los padres deben de sacar tiempo para hablar seriamente con él acerca de:
  • la diferencia entre la fantasía y la realidad, la mentira y la verdad,
  • la importancia de la honestidad en el hogar y en la comunidad, y
  • las alternativas a mentir.
Si el niño o el adolescente desarrolla un patrón serio y repititivo de mentir, entonces se necesita ayuda profesional. Una evaluación por un psicólogo de niños y adolescentes puede ayudar al niño y a sus padres a entender el comportamiento del niño con relación a mentir y puede también hacerles recomendaciones para el futuro.
 

Hablando de karma...

Tomado de la rama del budismo japones de Nichiren Daishonin.
El concepto de karma, una palabra sánscrita que originalmente significaba “acción”, ha jugado un rol fundamental en el pensamiento de la India, ya trescientos años antes de la época en que nació Shakyamuni (fundador del budismo en este mundo). Como vimos, existen tres tipos de acción kármica: pensamientos, palabras y acciones. En su conjunto, estos tres tipos de acciones o causas realizados acumulativamente a lo largo de nuestra vida, conforman nuestro karma. En otras palabras, nuestro karma es el claro resultado de cada pequeña o gran causa que hemos hecho en nuestra vida o en vidas pasadas. El karma puede ser dividido en buen karma y mal karma (Karma y Dharma); tal como las causas pueden ser caracterizadas como buenas y malas.

La mayoría de nosotros reconoce la validez de la causa y el efecto como regla general y la base del método científico moderno. Es fácil aceptar que toda causa tiene un efecto y que, todo lo que ocurre en la vida posee una serie de causas conectadas a una serie de efectos. Movemos la llave de la luz y la luz se enciende. Llueve y el techo gotea. Tendemos entonces a ver las diversas causas y efectos en términos lineales como una interminable cadena de causas y efectos. Pero, de acuerdo al budismo, la realidad de causa y efecto es mucho más sutil y compleja que eso.

El budismo sostiene que causa y efecto son, en esencia, simultáneos. En el instante en que creamos una causa, ya está contenido el efecto, como si fuera una semilla plantada en la profundidad de nuestras vidas. Pero si bien este efecto es plantado en el mismo instante en que la causa es creada, puede que no aparezca instantáneamente. El efecto sólo se manifiesta cuando aparecen las circunstancias adecuadas.

Nuestro karma es como una cuenta bancaria de efectos latentes que experimentaremos cuando nuestras vidas encuentren las condiciones ambientales adecuadas. Las buenas causas producirán efectos agradables y benéficos; las malas causas producirán sufrimiento. Nuestras acciones en el pasado ejercen influencia en nuestra existencia presente, mientras que nuestras acciones presentes configuran nuestro futuro.

El principio del karma es absolutamente preciso. No hay manera de escapar a nuestras acciones pasadas. La ley de causa y efecto impregna nuestras vidas a través de las existencias pasadas, presentes y futuras. Nada es olvidado, borrado o perdido. Constituye un error el creer que podemos simplemente dejar nuestros problemas detrás e irnos a Hawai o algún otro paraíso tropical y vivir una vida libre de contratiempos. Llevamos nuestro karma a cuestas, como si fuera una mochila, dondequiera que vayamos. Todo, en el ámbito de nuestra existencia, es eternamente registrado en los niveles más profundos de nuestra vida. Entonces, ¿no nos queda más opción que pasivamente aceptar y resignarnos a recibir los efectos de cual fuera el karma que forjamos en el pasado? 

No. En el budismo creamos el karma con nuestras propias acciones y, por tanto, también tenemos el poder de cambiarlo. Ésta es la promesa que ofrece la práctica del budismo. Si bien, en teoría, todo lo que tendríamos que hacer para que nos vaya bien en la vida es realizar la mayor cantidad posible de buenas causas, en la mayoría de los casos tenemos muy poco control sobre las causas que hacemos. Tendemos a caer atrapados por la inquebrantable cadena de causas y efectos que es nuestro karma, y actuamos en consecuencia. P ero cuando invocamos Nam-myoho-renge-kyo, comenzamos a iluminar los aspectos negativos de nuestro karma, y a ver nítidamente nuestras debilidades, así como los pasos que debemos dar para transformarnos a nosotros mismos y a nuestro destino. Nichiren utilizó la metáfora de un espejo para sugerir este proceso de autopercepción.

Desde el punto de vista de la ley de causalidad, Nichiren afirmó que, invocar Nam-myoho-renge-kyo era la mejor causa que una persona podía llevar a cabo. Esto no significa que una persona que enfrenta un problema serio deba permanecer en su casa invocando día y noche, eso sería escapismo. Uno debería primero invocar para hacer surgir la sabiduría necesaria para enfrentar su problema y luego salir y llevar a cabo acciones precisas. Bajo la clara luz de la iluminación, no sólo nos comprendemos a nosotros mismos, sino que también podemos cambiarnos a nosotros mismos y alcanzar el más elevado plano de existencia.
En una próxima entrega hablaremos del concepto de la Ley Única   
Nam-myoho-renge-kyo.
Abrazos de Paz!!

miércoles, 1 de junio de 2011

Todo depende de ti

El fragmento que dejo a continuación es de uno de mis libros favoritos, lo encontrarán bajo el título Las Relaciones que funcionan en el Cap.5 del libro "El Buda en Tu Espejo   " de W.Hochswender, G.Martín, T.Morino. 

Cuando se habla de transformaciones en la forma de vivir, expresarse, desarrollarse, crecer; existe una tendencia a ver el proceso complicado con un tránsito en el que se hace difícil acoplarse. En ocasiones tendemos a buscar en nuestro entorno las personas o circunstancias que impiden nuestro avance sin estar conscientes que somos nosotros los únicos responsables de la dirección que tomamos en la vida. 

Este actuar nos lleva a experimentar relaciones complejas basadas en lo que reflejamos en otros, deseamos cambiar, transformarnos y pensamos que cambiando a nuestro hermano lo lograremos, cuando el verdadero camino comienza por cada uno de nosotros.

El Buda en Tu Espejo nos enfrenta a nuestro mejor amigo o peor enemigo, nosotros mismos... Disfruten el momento con el corazón abierto!!! Abrazos!!
 
"El hecho de experimentar una relación de un modo positivo o negativo depende de ti de tus propias creencias y actitudes. Al principio puede resultar difícil aceptar esta idea. Pero para desarrollar unas buenas relaciones primero debes aceptar toda la responsabilidad de tu vida y el papel que desempeñas en estas relaciones.

"Es difícil volar como un águila cuando estás rodeado de pavos", reza un conocido refrán. El budismo enseña que el entorno de cada uno refleja su estado vital. Sugiere que si estás rodeado de pavos, es muy posible que en lugar de un águila pienses que, en realidad, eres un pavo. Y, por extensión, tu entorno es una granja de pavos. Ahora bien, el problema no es que los pavos que te rodean te impidan volar, sino que tú debes transformarte en el águila que deseas ser.

Como cada uno de nosotros es, al nivel más básico, un Buda, no tenemos ningún problema. No somos impuros ni estamos viciados. Lo que está viciado es nuestra mente, que no está iluminada. Pero no significa que la víctima tenga la culpa. Evidentemente, hay gente que se porta mal, haciéndote sufrir a ti o a otros. Sin embargo, no somos responsables del comportamiento de los demás, sino sólo de nosotros mismos. Cuando entiendas esto, te darás cuenta de que esta idea resulta liberadora: Como controlamos las elecciones que hacemos en nuestra propia vida, tenemos capacidad para hacer algo con aquellas relaciones que no nos llenan.
 
Nichiren enseñaba que el sufrimiento surge por "buscar fuera de nosotros" la causa o la solución a los problemas. El hecho de que seas tú quien sufre significa que es tu problema, y tú y nadie más que tú eres quien debe solucionarlo. Si esperas que otros cambien, puedes esperar mucho tiempo. Y sin embargo la gente hace extraordinarios esfuerzos por modificar el comportamiento de los demás para hacer que funcionen las relaciones. Pero al final esto es tan inútil como limpiar el espejo para limpiarte la cara. El espejo seguirá reflejando la misma imagen.
 
Mediante la práctica budista, empezamos a vernos mejor, quizás por primera vez en nuestra vida, con todos nuestros puntos débiles y fuertes. Día tras día, alcanzamos una comprensión cada vez más lúcida (aunque son muy comunes los momentos fugaces de auto comprensión repentinos e intensos) de que las relaciones que hemos entablado son el reflejo de nuestro propio estado vital. Es entonces cuando podemos embarcarnos en el proceso uniforme y duradero de desarrollar nuestra sabiduría y nuestra capacidad como seres humanos.

La clave para transformar las relaciones se basa en el proceso de transformarnos nosotros mismos. Como la única persona cuyo comportamiento controlas eres tú mismo, utiliza ese poder al máximo. Trabaja de dentro hacia fuera.
 
El budismo enseña que el origen de las actitudes o creencias falsas sobre uno mismo y los demás, que llevan a la miseria y el sufrimiento, puede encontrarse en los "tres venenos": la avaricia, la ira y la insensatez.
 

Concretamente, la ira, el veneno formado a partes iguales por arrogancia y egocentrismo, destruye las relaciones. El veneno de la ira provoca inevitablemente discusiones y conflictos entre la gente, ya sean individuos, grupos o naciones. La guerra tiene sus raíces en el veneno de la ira.

El budismo llama al yo envenenado, al egoísta arrogante y preocupado por sí mismo que todos llevamos dentro, el yo inferior. El propósito fundamental de la práctica budista es manifestar un Yo Superior o Verdadero. La comprensión del propósito de las relaciones y la purificación personal de los tres venenos van de la mano."


Los planos de consciencia

"Las vibraciones de todo lo que existe en el Planeta, se distribuyen en los espacios que forman el continuo del tiempo y el espacio. La percepción de la "realidad" en el ser humano, depende de la ubicación del plano de consciencia que maneje en cada momento; esto mantiene al individuo viviendo las experiencias que ocurren en un determinado espacio, en el que su vibración es semejante a la del entorno.

Al subir su frecuencia vibratoria el Yo cambia, ahora su consciencia se encuentra en otro espacio donde todo fluye...el entorno es armónico con su actual vibración" Viajar en el Tiempo.

A medida que nuestra frecuencia vibratoria se va elevando, dejamos de ser compatibles con los planos en que nos desenvolvíamos, comienzan a cambiar muchas cosas, nos sentimos incómodos con el trabajo que realizamos, comenzamos a redimensionar amistades, parejas, lugares en los que vivimos, alimentación...todo esto porque ya no nos encontramos en armonía con ciertas vibraciones... en ese momento de inquietud comenzamos a hacer cambios profundos en nuestras vidas que nos llevan a espacios donde todo fluye, nuestra vida se hace apacible, sin resistencias...transcurre en un nuevo Plano de Consciencia.

Poder vivir en este nuevo Plano de Consciencia, equivale a salir del plano emocional-mental del sufrimiento y el dolor...puedes vivir en los espacios más elevados del Planeta. Comienzas a observar a tus semejantes sin juzgar sus actitudes, los comprendes, los respetas en su momento evolutivo y así comienzas a recorrer el camino que te conduce a servir en Amor.

Cuando te ubicas en el Plano de Consciencia del servicio en Amor, sientes como el Amor Universal te transforma en un ser humano maravilloso, consciente de su proceso; este proceso nos conduce a hacernos conscientes de que somos seres divinos viviendo una experiencia humana temporalmente y que nuestra Alma, nuestro Espíritu y nuestro Ego Sum, es lo que Somos.

Qué es el Alma?...la Divina Presencia de nuestro Ser, proyecta imágenes corpóreas de sí mismo, que viven la experiencia humana a través de la materia; la primera de esas imágenes es el Alma, que contiene puntos de Luz que son activados por la parte humana con cada esfuerzo físico que realiza, a lo largo de sus lapsos vivenciales. Luego se transforma en la Ultraconsciencia.

Qué es el Espíritu?...es la segunda imagen corpórea del Ser; contiene puntos de luz dorados, que son activados por la parte humana con los esfuerzos mentales que realiza a lo largo de sus vidas. Estas experiencias se transforman en Sabiduría, que se encuentra archivada en nuestra Séptima Esfera o Mente Universal.

Qué es el Ego Sum?...es la tercera imagen corpórea de nuestro Ser; contiene todos los puntos de luz que fueron activados por la parte humana, con los esfuerzos físicos, mentales y de servicio en amor, vividos en cada una de nuestras vidas, cambia la realidad del ser humano, conoce su verdadero YO SOY y la Luz de la Divina Presencia fluye a través de todo su cuerpo inundándolo del Amor Universal.

La Luz del Alma, del Espíritu y del Ego Sum, estando en un empalme perfecto, permite que la parte humana eleve su nivel de Consciencia a través de la experiencia de los Estados Superiores de la Consciencia.

De qué depende el Plano de Consciencia en el que te encuentras?...depende del orden y la disciplina que comencemos a introducir en nuestras vidas, del cuidado que le demos al Cuerpo , buscando la Salud Física, Mental, Emocional y Espiritual, del tiempo que le dediquemos a sanar nuestras estados emocionales alterados y a limpiar la mente de pensamientos inarmónicos. Este Trabajo Interior, constante y disciplinado, nos conduce a ser unos seres humanos más equilibrados, con Salud Plena, con conductas y comportamientos armoniosos hacia nosotros mismos y nuestro entorno, amantes de la naturaleza y de todo cuanto existe.

Puedes estar en el Plano de Consciencia que quieras estar...depende ti y de tus esfuerzos personales. Viajar en el Tiempo: “La Transformación”, es un trabajo dinámico y definitivo hacia estos Estados Superiores de Consciencia para instalarte a vivir en el 4to plano de evolución.
 
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Ingrid Núñez Meinhardt