domingo, 8 de mayo de 2011

El orgásmo y su conexión espiritual

"Hay que recordar varios hechos. Primero, el hombre tiene capa­cidad para tener sólo un orgasmo; la mujer tiene capacidad para tener múltiples orgasmos. Esto ha creado un tremendo problema. El  hombre se asusta de la rnujer por la sencilla razón de que si  provoca un orgasmo en ella, entonces ella está lista para tener al menos media docena de orgasmos rnás, y él es incapaz de satisfacerla
La salida que el hombre ha encontrado es: no des a la mujer ni siquiera un orgasmo. Prívala incluso de la idea de que puede tener un orgasmo.

El orgasmo sexual es una experiencia que, aun siendo fundamental, es la mas baja de la meditación. A través del orgasmo sexual el hombre toma consciencia de las infinitas posibilidades de detener completamente el tiempo, de escapar al tiempo. Si puedes escapar al tiempo por un instante significa que puedes escapar para siempre, no hay mas que encontrar el modo y los medios. Asi es como han aparecido el tantra, el yoga, el zen, el sufismo.
 
Dos cosas suceden en el orgasmo: una es que la mente detiene su chachara constante, durante un momento se vuelve no mente; y lo segundo es que el tiempo se detiene. Ese momento único del gozo orgásmico es tan inmenso y tan pleno que es igual a la eter­nidad.

En los primeros tiempos, el hombre se dio cuenta de que esas son las dos cosas que te dan el mayor placer posible, en lo que res­pecta a la naturaleza. Y fue una conclusión simple y lógica que si puedes detener tu mente parlanchína y volverte tan silencioso que todo se detenga -incluso el tiempo-, entonces eres libre de la sexualidad. Ya no necesitas depender de la otra persona, hombre o mujer; eres capaz de alcanzar este estado de meditación tú solo. Y el orgasmo no puede ser más que momentáneo, pero la meditación se puede extender durante las veinticuatro horas del día.

En lo que respecta a la reproducción biológica, el orgasmo no es necesario. Pero en lo que respecta al crecimiento espiritual, el orgasmo sí es necesario. En mi opinión, es la experiencia orgásmica del gozo lo que ha dado a la humanidad en los primeros días la idea de la meditación, de buscar algo mejor, más intenso, más vital. El orgasmo es la indicación de la naturaleza de que tienes dentro de ti una cantidad tremenda de gozo. Sencillamente te deja que lo pruebes, luego puedes iniciar tu búsqueda".
Osho

Disfunción sexual femenina

¿Qué es?
La disfunción sexual femenina es un trastorno que se produce cuando hay un cambio significativo en el comportamiento sexual habitual de la mujer. Disminuyen o incluso desaparecen los pensamientos y fantasías sexuales y se posponen o se evitan las relaciones. Además, existe una incapacidad para disfrutar y esto afecta a la calidad de vida y a las relaciones personales. En general, las cuatro áreas en las cuales las mujeres tienen dificultades son: el deseo, la excitación, el orgasmo y el dolor asociado al coito.

Tipos de Disfunción sexual femenina
1. Disfunciones del deseo sexual hipoactivo:
Algunas mujeres pueden sentir la falta de deseo en ciertos momentos de su vida, por ejemplo, durante el embarazo y el parto, la lactancia y la menopausia, y en periodos de crisis o enfermedades. Para otras, esta situación puede volverse crónica. Los síntomas son la falta de interés en iniciar o participar en actos sexuales, falta de receptividad a la actividad sexual y la ausencia de pensamientos sexuales o fantasías.

Causas de la pérdida de deseo:
  • Físicas: las intervenciones quirúrgicas, desarreglos hormonales y ciertas enfermedades como la diabetes, cardiopatías, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson y la depresión.
  • Otros factores: los cambios en los métodos anticonceptivos, cansancio, estrés, cambios de humor, obesidad, la relación con la pareja, episodios sexuales traumáticos y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y drogas. La falta de tiempo también puede provocar una pérdida del deseo sexual. Asimismo, se puede deber a la rutina sexual o a algo en la pareja que produce rechazo.
Tratamiento:
No hay ningún tratamiento válido y efectivo para todas las mujeres, por tanto, un buen conocimiento de la naturaleza del problema es fundamental para tratar a cada mujer. En principio se necesita una historia clínica detallada que incluya el aspecto médico sexual y social. Dependiendo del tipo de problema puede hacerse un reconocimiento (con tu consentimiento) y extraer una muestra de sangre para analizar los niveles hormonales. Otras pruebas pueden incluir un análisis de orina y medir la tensión arterial, las cuales pueden revelar diabetes o hipertensión, ambas posiblemente relacionadas con la disfunción sexual. Las opciones básicas de tratamiento son las terapias sexual, psicosexual y farmacológica.

Terapia farmacológica: está basada en parches transdérmicos de testosterona que liberan gradualmente dosis muy bajas de la hormona, lo que mantiene niveles estables de la misma y reduce los efectos secundarios (acné, vello corporal) asociados a otros sistemas de administración como las inyecciones. Los citados parches han probado que aumentan en más de un 50 por ciento tanto la actividad sexual, como el deseo sexual en mujeres con menopausia quirúrgica. Además, hay mejoras también en la excitación, el orgasmo y el placer.

2. Trastorno de excitación sexual:
Durante la excitación sexual se dan una serie de cambios físicos. El clítoris (la parte sensible de los genitales exteriores que responde a las caricias) se agranda debido a la entrada de sangre. La estructura interna de la vagina también se alarga e hincha en su parte superior para acomodar la penetración. Otro cambio es el incremento de la lubricación de la vagina. Esto también facilita la penetración y ayuda a evitar cualquier sensación de incomodidad durante el coito. La excitación no sólo es corporal sino también mental.

Factores que pueden dificultar la excitación: Un problema físico puede dificultar o impedir que esto ocurra si existe algo que interfiera con el flujo de sangre o las terminaciones nerviosas en la zona genital. Las causas podrían ser la diabetes, enfermedades coronarias o aterosclerosis. Otro factor son las lesiones espinales ya que pueden interferir con los mensajes que se envían desde los órganos genitales al cerebro. Se requiere una adecuada cantidad de hormonas para hacernos sentir sexualmente excitados. El problema físico en muchos casos está acompañado de otros como la falta de interés sexual. Esto puede deberse a un problema como la escasa o inadecuada estimulación por parte de la pareja.

3. Dolor asociado al coito:
Tipos de dolor o dispareunia:
- Dispareunia profunda: Las causas principales pueden incluir enfermedades inflamatorias de la pelvis, cirugía ginecológica o pélvica, radioterapia para tumores ginecológicos, tumores uterinos o vaginales y fibroides, endometriosis (engrosamiento de la pared de la matriz), infecciones del tracto urinario, quistes de ovario, falta de lubricación o alguna infección de transmisión sexual. También puede ser la consecuencia de una determinada postura durante el coito en la que la penetración sea mayor.

- Dispareunia leve: es común y tiene muchas causas. Los síntomas pueden ser el escozor o ardor y la zona puede estar inflamada e irritada. Este dolor puede también sentirse en otros momentos además de durante el coito, por ejemplo, durante actividades como caminar, correr o montar en bicicleta. Cualquier problema dermatológico también puede afectar a la zona alrededor de la vagina como eczema, verrugas, psoriasis y liquen escleroso, que hace que la piel se retraiga y se haga más frágil. Otras causas pueden ser herpes y úlceras vaginales. La intolerancia a los espermicidas y los condones de látex, así como ciertos jabones, también pueden producir irritaciones.

- Vaginismo: Suele considerarse una respuesta condicionada y que puede estar relacionada con la anticipación de dolor en el coito.

Tipos de vaginismo:
  • Vaginismo primario: Cuando la mujer nunca ha experimentado la penetración vaginal.
  • Vaginismo secundario: Cuando la mujer ha tenido experiencia de penetración pero lo ha desarrollado posteriormente.
  • Causas: la creencia de que la vagina es demasiado pequeña, sentimientos negativos sobre el sexo y la sexualidad, abuso sexual previo, traumas vaginales (como el parto), un primer coito doloroso, problemas en la relación, miedo a quedarse embarazada y creencias religiosas estrictas.
  • Tratamientos: Existen soluciones efectivas para tratar el vaginismo. La mayoría incluye el tratamiento terapéutico por parte de un psicólogo o sexólogo. La terapia sexual ha demostrado gran efectividad en los casos de vaginismo.
Los entrenadores (dilatadores) vaginales están fabricados en plástico y son de cuatro tamaños graduados. Se trata de cilindros huecos con terminaciones redondeadas que permiten llevar a cabo el tratamiento de forma suave y progresiva. Se comienza utilizando el más pequeño y poco a poco se va subiendo el tamaño hasta que se consigue introducir el tamaño más grande fácil y cómodamente. Sin embargo, algunas mujeres no se sienten cómodas y prefieren usar sus propios dedos para esta terapia. El índice de éxito de esta terapia es muy elevado.

Educación sexual. Las razones psicológicas que provocan el vaginismo deben ser tratadas. El tratamiento puede incluir técnicas de relajamiento, el uso de imágenes visuales, ejercicios de tipo pélvico y programas de comportamiento cognitivo.

4. Trastorno orgásmico:
¿Qué importancia se debe dar al hecho de no tener orgasmos?
El orgasmo es una experiencia que admite muchas variedades. Cuando ocurre puede ser muy distinto cada vez incluso en la misma mujer. No se conocen sus motivos. Ser consciente del propio cuerpo y sus respuestas sexuales es algo fundamental para que se produzca.

Dificultades más comunes para alcanzar el orgasmo:
La incapacidad para alcanzar el orgasmo después de una estimulación sexual apropiada puede ser algo preocupante para una mujer y su pareja. La mujer puede experimentar sentimientos de fracaso e inseguridad y también puede recriminárselo a su pareja.
  • Dificultades primarias: aquellos casos que nunca han tenido un orgasmo. Es común y se da con más frecuencia en las mujeres jóvenes.
  • Dificultades secundarias: han alcanzado el orgasmo en ocasiones anteriores pero luego ha surgido la dificultad.
La capacidad para sentir el orgasmo se va incrementando con la edad y una vez que se ha aprendido normalmente no se olvida. Igual que la excitación sexual, el orgasmo puede sentirse en el cerebro además del cuerpo.

Factores influyentes: una mala comunicación sexual; la ignorancia y el miedo; la escasa o inadecuada estimulación sexual; las dificultades en la relación; las experiencias sexuales traumáticas en el pasado; los problemas psicológicos y un estado físico debilitado pueden contribuir a que una mujer tenga problemas para alcanzar el orgasmo. Ciertas condiciones médicas que relacionadas con el riego sanguíneo y las terminaciones nerviosas del clítoris también pueden estar implicadas en la pérdida del orgasmo. Actualmente se está llevando a cabo investigación médica en este campo.

Fuente: dmedicina.com

Decídete por la felicidad!

¿Estás verdaderamente conforme con la vida que estás viviendo? Si respondes que no o si dudas, ¿qué debería cambiar? A muchas personas les cuesta enfrentarse a esta pregunta tan sencilla como crucial. Algunos hasta se saltarán este editorial tratando de eludir la cuestión o lo leerán haciéndose los distraídos, como esperando que la vida misma les responda pero temiendo en el fondo que cuando la respuesta llegue, sea tarde para corregir el rumbo.

Hay muchas personas, quizá demasiadas, que llevan vidas aparentemente llenas de éxito, pero que son infelices por tener que llevar un estilo de vida muy distinto del que les hubiera gustado vivir. Éstas son las frustraciones que terminan sepultadas debajo de una profunda tristeza o escondidas en una adicción al trabajo o disimuladas en una pose cínica o, en el mejor de los casos, enmascaradas en vidas aparentemente “exitosas” pero, a la hora del balance interno, nada satisfactorias.

Hay momentos en la vida que parece empujarnos a ese balance de lo hecho y de la forma de hacerlo. La compra de una casa, el nacimiento de un hijo, una oferta importante de trabajo, cumplir cuarenta o cincuenta años, una amenaza de divorcio, la jubilación, la noticia de una enfermedad grave -sea nuestra o de algún ser querido-, y hasta algunas “buenas” noticias como la boda del menor de nuestros hijos o el nacimiento de un nieto. Casi siempre llegamos a la conclusión de que podríamos haber hecho mejor uso del tiempo y nos entristecemos de ese previsible “descubrimiento”. Como dice Simone de Beau-voir en la fuerza de las cosas, “al revisar mi historia me encuentro siempre, más acá o más allá, algo que nunca se ha cumplido”.

Reflexión y cambio
Lo difícil, en todo caso, es ser capaces de no quedarnos anclados en el sabor amargo de lo que pudo ser y no fue. Animarnos a traspasar la tristeza de los fracasos y las muchas limitaciones, hasta conseguir aprender de los propios errores. Un aprendizaje que sólo llega si somos capaces de abordar esta conciencia con ilusión y deseo de cambiar; sin ignorar aciertos pasados y sin despreciar los empeños que, aunque no resultaron del todo exitosos, valieron la pena.

La reflexión sobre la propia vida, aunque nos resulte tediosa y hasta amenazante a veces, es lo único que nos permitirá una visión más trascendente de las cosas. Esta visión más profunda y sosegada es condición para no perder el rumbo, es necesaria para impedir que las preocupaciones cotidianas o la carrera contra el tiempo nos desvíen la atención de lo realmente valioso, es imprescindible para no dejar que lo urgente postergue a lo importante.

Quiero compartir contigo el recuerdo de un viaje imaginario que, de la mano de mi terapeuta, hice a ojos cerrados hace años. Había llegado a mi sesión a la hora convenida y traía conmigo la angustia de una indecisión. Paralizado por la mezcla de incertidumbre, miedo y tristeza, todo mi mundo parecía acompañar mi estado de ánimo. ¿Qué hacer? ¿Con qué criterio? ¿Cómo saber si iba a tomar el camino correcto?

Utilizando la palabra “camino” como disparador, mi terapeuta me propuso pensar en mi vida como si fuera exactamente eso, un camino. Como otras veces, me pidió que cerrara los ojos y que me viera a mí mismo en un cruce de caminos. Que me imaginara que era un viajero que debía decidir qué camino tomar sin más datos que los que la situación le mostrara.

Sabiendo que la única forma de sacar partido de un ejercicio es comprometiéndose sinceramente con la tarea, me zambullí en el juego y me vi allí de pie, frente a media docena de caminos que se abrían en abanico, y sin tener idea de cuál sería el más adecuado para mí. Compartiendo mis pensamientos en voz alta con mi terapeuta, me quejé de que, una vez más, no había nadie allí a quien pedirle un consejo, posiblemente como velado reclamo a mi terapeuta por no ayudarme a decidir…

Escoger un camino
Con la decisión en mis hombros, me di cuenta de que, en principio, podía elegir entre dos opciones: podía tomar cualquier camino al azar y recorrerlo hasta el final -alegrándome de mi buena suerte si resultaba ser un buen camino o, en caso contrario, lamentándome por haber malgastado una parte de mi vida- o podía, también, aunque era evidentemente más trabajoso, tratar de descubrir antes de empezar cuál sería el mejor camino para mí. Planteado de esa manera, supe de inmediato que no querría confiar mi futuro al azar. Me senté en una roca y mire los caminos buscando señales de lo que podría encontrar al recorrerlos. El que primero me llamó la atención fue un camino que se abría a mi izquierda. Era toda una invitación a lo gozoso. A lo lejos se escuchaban risas y exclamaciones de placer. Las numerosas huellas en la tierra suave indicaban que muchos de los caminantes que habían pasado por allí lo habían elegido rápidamente. El aroma de las flores y los colores del cielo parecían augurar todo el gozo que se pudiera imaginar.

El camino que se abría un poco a mi derecha no era tan ostentoso, pero parecía el más holgado y prometedor. Adiviné que si lo tomaba tendría, por lo menos por un tiempo, acceso cómodo a todo lo que se puede comprar con dinero. Era de lo más tentador, pero el primero también lo era.

Justo entonces noté que había en el cruce un único cartel. Tenía forma de flecha y señalaba al tercer camino. Decía simplemente “Éxito”. Supe que si optaba por él podría tener acceso a todo el reconocimiento, la gloria o el aplauso que quisiera.

Un camino, bastante más a mi derecha, se escondía rápidamente detrás de una colina. Más allá, aparecía y desaparecía entre la espesura. Era un camino que planteaba muchísimas dudas, aunque eso no era motivo para descartarlo. Esa mezcla de curiosidad y temor me resultaba familiar.

En el diván de la consulta, sentía que el tiempo pasaba y que yo no acababa de decidirme. Como pasa en la vida real, por un momento pensé que debía darme prisa e inmediatamente vi, en mi ensueño, el camino que se abría a mis pies. Era el camino de los que deciden por urgencia y no por convicción, así que lo descarté.

Entonces recordé que había contado por lo menos seis caminos cuando llegué al cruce. ¿Dónde estaba el último? Nacía casi a mis espaldas, y era un sendero que a los pocos metros trepaba por una pequeña ladera que misteriosamente parecía hacerse más llana al avanzar hacia arriba. Este último sendero no ofrecía muchas pistas de adonde conducía y, sin embargo, algo de él me atraía más que los otros.

A petición de mi terapeuta imaginé que empezaba a recorrerlo. Al poco tiempo de caminar, descubrí que el recorrido era tan maravilloso como sorprendente: prismas de colores, flores extrañas y animales que nunca había visto aparecían ante mis ojos.

Sin querer me encontré pensando que a mi abuelo, el que me contaba cuentos cuando era pequeño, le hubiera encantado conocer un lugar así. No había terminado de decirlo cuando me lo encontré. Estaba allí sentado en su taburete de madera, fumando uno de esos cigarrillos que él mismo se liaba. Entonces me di cuenta. Ese camino, el que había elegido, era el camino de los sueños. Miré a mi abuelo y él me dijo adiós con la mano alentándome a seguir.

De allí en adelante la cuesta se hacía otra vez más empinada, pero mis pies parecían volverse cada vez más ágiles y mi paso cada vez más seguro. La fuerza de mis sueños empujaba mi marcha y las vistas desde lo alto eran cada vez más hermosas.

Errar, aprender, gozar
Abrí los ojos y me encontré con la mirada de mi terapeuta que sonreía satisfecha: -La vida es el recorrido de un camino que cada uno elige -me dijo-. A veces acompañados y otras en soledad, vamos descubriendo lo que nos espera o confirmando lo que habíamos previsto, superando los obstáculos, redoblando el esfuerzo en las subidas y a veces padeciendo la tristeza de imprevistas caídas. Un viaje que es sólo de ida y que nadie sabe cuándo termina y dónde. Por eso, vivir no es llegar, sino seguir.

Vivir es avanzar con alegría, aprender, ayudar a quienes se rezagan y quizás dejar algunas señales de nuestro aprendizaje para los que lleguen después. La felicidad es sentirse satisfecho con el camino elegido y con la forma en que fuimos capaces de recorrerlo, a pesar de todas nuestras limitaciones. Jacques Lacan decía: “El camino de la satisfacción del sujeto siempre está entre murallas de imposibles”.

Jorge Bucay. Tomado del Editorial de la Revista “Mente Sana”

sábado, 7 de mayo de 2011

Agharta - El Reino Subterráneo

La palabra Agharta es de origen budista. Se refiere al Mundo o Imperio Subterráneo, en cuya existencia creen todos los budistas verdaderos. Ellos también creen que este Mundo Subterráneo tiene millones de habitantes y muchas ciudades, todas bajo el dominio supremo de la capital del mundo subterráneo, Shamballah. Allí vive el Gobernador Supremo del Imperio, conocido en el oriente como el Rey del Mundo. Se cree que él dio las órdenes al Dalai Lama del Tíbet, que fue su representante terrestre. Transmitió su mensaje por medio de determinados túneles secretos que conectaban el mundo subterráneo con el Tíbet. Hay agujeros semejantes en Brasil. Brasil, en el oeste, y Tíbet, en el este, parecen ser las dos partes del mundo donde se accede con mayor facilidad al contacto entre el Mundo Subterráneo y el mundo de la superficie, debido a la existencia de estos túneles. 
A Continuación un Extracto del Libro: “Acuario: Llegada de la Edad de Oro” de Omraam Mikhaël Aïvanhov . Nació en Bulgaria. Filósofo y pedagogo francés de origen búlgaro, fue a Francia en 1937, donde dio lo esencial de su enseñanza, 
Lo que más sorprende en su Enseñanza, es la multiplicidad de puntos de vista bajo los que está presentada esta única pregunta: el hombre y su perfeccionamiento.
Sea cual fuere el asunto abordado, es invariablemente tratado en función del hombre, en función del uso que puede hacer para una mejor comprensión de sí mismo y una mejor conducta en su vida.
Disfrúten la lectura...


"Ya hace años, os hablé de este reino subterráneo llamado Agharta, donde se ha desarrollado desde hace milenios una civilización fantástica. Este reino escondido está en comunicación con la superficie de la tierra porque existen aberturas en diferentes países del mundo: en los polos, en América del Sur, en Mongolia, en el Tibet…e incluso en Francia, en los Pirineos. Desde tiempos muy lejanos se han transmitido leyendas - sobre todo entre los pueblos nórdicos – que hablan de un país, más allá de los hielos polares, una tierra donde reina una eterna primavera. Y según una conocida tradición de la Ciencia iniciática, las auroras boreales estarían producidas por seres extremadamente evolucionados que habitan en estas regiones y por una luz que procede del centro de la tierra.

Algunas personas en el mundo han tenido conciencia de la existencia de Agharta. Incluso se ha hecho una película, «Shangri-La» en la que se cuestionaba la existencia del país de la eterna juventud. Pero en todos los países existe esta tradición. Ya sea en Grecia, en India, en Egipto, todos los pueblos han tenido sus ideas respecto a este país de la juventud y de la eterna felicidad; y es precisamente el reino subterráneo de Agharta al que otras culturas han llamado el país del Santo Grial, Thulé, el jardín de Hespérides ...

Ahora, cada vez más, se habla y se escribe sobre Agharta, pero hace años era una cuestión poco conocida. Había el libro de un ruso, Ossendowski: «Bestias, hombres y dioses» que cuenta todo lo que le ha sido dicho a este respecto en los monasterios del Tibet. Pero sobre todo es el libro del marqués Saint Yves d'Alveydre: «La misión de la India», el que aporta las mayores revelaciones sobre Agharta. Saint- Yves d'Alveydre era un escritor, un erudito e incluso un Iniciado. Poseía la facultad de desdoblarse, y por eso revela en esta obra que ha podido entrar personalmente en Agharta. Da detalles extraordinarios sobre este reino subterráneo iluminado por una especie de sol central, donde, al igual que sobre la tierra, crecen árboles y flores, donde viven animales y hombres. Habla de bibliotecas y de archivos que se extienden a través de kilómetros y que contienen toda la historia de la humanidad. Sí, libros extraordinarios que fueron escritos por grandes Iniciados y que contenían grandes secretos; fueron retirados de las manos de la humanidad, pero están allá, en Agharta, y sólo aquéllos que están evolucionados tienen derecho a leerlos.

Todo lo que pasa en el mundo desde un principio está registrado y conservado en estos archivos. Todo lo que ha desaparecido de la superficie de la tierra y que se cree definitivamente perdido, se encuentra allá abajo. Si queréis saber cómo eran ciertos personajes históricos, allá lo encontraréis. Y también vosotros estáis allí, en miniatura. Porque todos nosotros existimos bajo la forma de un doble para que se nos estudie. En Agharta hay siempre un reflejo en miniatura de todo lo que pasa aquí. Y los Aghartianos saben incluso que en este momento estoy hablando de ellos.

Algunos, que han investigado, piensan que los bohemios, los zíngaros, proceden de Agharta, de donde fueron expulsados, y que es de allí de donde han traído los conocimientos que tienen sobre el Tarot, por ejemplo, y que se transmiten de generación en generación. Se cree también que los Aghartianos proceden de los Atlantes y de los Lemures. Antes de que el continente comenzara a zozobrar - habrían pasado quince mil años según ciertos investigadores - deberían haber huido con sus máquinas extraordinarias para refugiarse en las entrañas de la tierra donde han creado ciudades, asentándose allá.

Evidentemente se cuentan toda clase de historias extraordinarias respecto a Agharta. ¿Son verdaderas o falsas? No es esto lo que me interesa. Lo que me interesa es la filosofía, los principios sobre los que se ha fundado este reino, y cómo propagarlo, y sobre todo cómo hacer comprender a los humanos que acabarán rompiéndose la cabeza si continúan siguiendo filosofías erróneas.

Agharta es un reino muy sabiamente organizado y gobernado, donde millones de hombres viven en la prosperidad, la paz y la felicidad, al abrigo de enfermedades e incluso de la vejez. Saint-Yves d'Alveydre habla en detalle de esta organización. En la cumbre reina una trinidad de seres: el Brahatma, el Mahatma, y el Mahanga (que Ossendowski cita bajo los nombres de Brahytma, Mahytma y Mahynga). A Brahatma está confiada la Autoridad, a Mahatma el Poder, y a Mahanga, la Organización. Y como Agharta posee una estructura que es un reflejo del orden cósmico, por debajo de esta trinidad superior hay un grupo de 12 personas, a semejanza del zodíaco, y después un grupo de 22, a semejanza de los 22 principios del Verbo, con cuya ayuda Dios creó el mundo; después 365, como los 365 días del año, etc.

Durante años he reflexionado y meditado mucho sobre Agharta y he trabajado para entrar en comunicación con su reino invisible. Quizás no lo creáis, pero ha llegado el momento de decíroslo; os traigo la misma organización. Es preciso que los humanos comprendan ahora que aún no han encontrado el gobierno que les conviene y que sólo la sinarquía, el gobierno de los Iniciados, puede resolver todos los problemas políticos, sociales, económicos.

Os traigo la misma cultura que existe en Agharta. Todavía no puedo en verdad, desvelarla, revelarla, porque parece ser algo tan lejano, tan absurdo, que me arriesgo a que me metan en algún sitio especial... Sí, si os digo todo lo que sé, me meterán en un manicomio. Es por ello que no me atrevo a haceros ciertas revelaciones. Pero todo está aquí, en mi cabeza, y cada vez os hago penetrar más y más en estas verdades de la Ciencia iniciática. Por otra parte, si actuáis de buena fe, no podéis dejar de reconocer que todo lo que os he revelado hasta ahora era verdad. Así pues, os dejo libres, haced lo que queráis.

Y lo que es absolutamente verídico es que os traigo una nueva cultura. La Enseñanza de la Fraternidad Blanca Universal tiene por misión el introducir en el mundo la filosofía de Agharta. Una tradición cuenta que Rama, después de haber conseguido asentar la Edad de Oro en la tierra, fue a habitar a Agharta y que muchos otros grandes espíritus, como Buda o San Juan, o incluso el alquimista Nicolás Flamel, también han ido a vivir en Agharta. Pero lo que no se sabe, es que en nuestra época los Aghartianos se reencarnan sobre la tierra para traer su ciencia, su organización, su gobierno: el gobierno de los Iniciados.

Puedo explicaros cómo viven los Aghartianos, cómo nacen, cómo entienden el amor. Saben que la fuerza sexual es una energía preciosa, por eso no la malgastan, sino que por el contrario la utilizan para convertirse en criaturas superiores, en divinidades. Por otra parte es de Agharta de donde procede el verdadero Tantra-yoga, tan conocido en el Tibet y en la India, pero del que muy pocos Occidentales tienen una buena comprensión. ¡En cuanto a la práctica, mejor no hablar...! Muchos no han logrado otra cosa que enfermar y desequilibrarse. Así pues, atención, no os aconsejo que os embarquéis en este sentido. Estudiad, preparaos, purificaos, y enseguida obtendréis todo tipo de revelaciones sobre la extraordinaria ciencia de aquellos seres.

Porque la ciencia de los Aghartianos concierne también a los descubrimientos más avanzados de la física. Tienen la posibilidad de vigilar y controlar todo lo que pasa sobre la tierra; pueden incluso destruir completamente a toda la humanidad desencadenando la potencia de los cuatro elementos. Pero como son seres evolucionados y pacíficos, no lo harán. Incluso es muy probable que los platillos volantes cuya existencia ahora ya no se puede dudar, no procedan de otros planetas, sino del centro de la tierra, pasando por el polo Norte o Sur. Muchos observadores situados en el Ártico o en el Antártico han visto platillos volantes que iban o venían en esta dirección.

Los Aghartianos tienen pues, medios de locomoción completamente excepcionales. Lo que es notable, es que se hayan manifestado sobre todo a partir de 1945, después de la bomba atómica de Hiroshima. Vienen para vigilar, saben que los humanos son tan insensatos que podrían destruir la humanidad; y en este caso, también ellos, bajo tierra, serían alcanzados, y evidentemente están un poco inquietos. Puede ser que dentro de algunos años se decidan a salir para dar mensajes, advertencias. Puede que también ¿por qué no? se lleven consigo a algunos de vosotros, para mostrarles el esplendor de su país devolviéndolos enseguida a la tierra. Hasta el presente ninguno de los que han podido ir a Agharta han vuelto. Pero los Aghartianos son de una bondad y generosidad tan grandes, que no hay que temerles. Han vencido todas las debilidades humanas.

Naturalmente muchos han intentado perseguirles. Pero sus platillos volantes están rodeados de un campo magnético que les hace invulnerables, y si ven que les persiguen proyectan rayos que detienen o bloquean las máquinas de sus perseguidores. Trabajan siempre con la luz; su poder está en la luz, con ella neutralizan todas las fuerzas hostiles. Se ajustan a esta regla iniciática según la cual hay que utilizar la luz como protección contra los elementos nocivos. Pronto, los humanos comenzarán a descubrir muchos de sus secretos.

Y yo, os lo estoy diciendo desde hace años: no hay nada tan importante a estudiar como la luz, porque la luz tiene todos los poderes. Últimamente la ciencia ha descubierto la potencia del rayo láser. Quedan muchos descubrimientos por hacer, pero un día todo lo que os he revelado será reconocido y comprobado. Hasta el presente no se han tomado en serio estas revelaciones, porque no han sido confirmadas por la ciencia oficial. En lugar de sentidas interiormente, de tocadas casi con su alma, con su espíritu, los humanos, que están tan intelectualizados, esperan el veredicto de la ciencia oficial para creer las más grandes verdades. Pero os lo digo: tarde o temprano lo que os he revelado en mis conferencias será comprobado científicamente. Esto empieza por otra parte con las experiencias que se han hecho en Rusia; los demás países están retrasados, pero seguirán a los Rusos y aceptarán la realidad del poder del pensamiento, del aura, de la clarividencia. Unos técnicos han preparado ahora unos aparatos que pueden registrar ciertos fenómenos llamados «parapsíquicos» y estamos obligados a aceptar los resultados de estos registros. Los humanos esperan siempre el veredicto de los aparatos externos, sólo confían en estos aparatos. Mientras que los aparatos que el Creador ha puesto en ellos mismos, no los tienen en cuenta, no los utilizan. Sin embargo debería ser al revés.


Os he dicho que Agharta me interesa desde el punto de vista filosófico por el modelo de organización, de gobierno y de vida colectiva que nos presenta. También nosotros debemos trabajar para la colectividad con el mismo desinterés que los Aghartianos, con este amor infatigable, con el fin de formar una familia sobre toda la tierra, y que no haya más fronteras, guerras ni miserias.

En aquel momento, los intereses de cada persona serán respetados. Cuando todo marcha bien en la colectividad, cada uno de sus miembros se encuentra bien. Mientras que si sólo están bien algunos individuos, pero no la colectividad, estos individuos tarde o temprano son amenazados y aplastados porque este bienestar no es una situación estable y duradera. Por eso cuando se ve que cada cual no tiene otra idea en la cabeza que estar bien él, burlándose abiertamente de los demás, se puede predecir que se trata de una situación inestable. Si los humanos hiciesen un esfuerzo por olvidarse un poco de sí mismos, para consagrarse a la colectividad, todo el mundo tendría sus intereses salvaguardados. Porque el interés de todos está ahí. Por eso siempre digo: no sabéis lo que os conviene, vuestro comportamiento lo prueba, tarde o temprano os desmoronaréis.

La vida colectiva nos envuelve, nos domina, nos dirige, no se puede jamás ser libre e independiente frente a la colectividad. No hay pues que ocuparse en buscar un pequeño abrigo para sí, porque estos no son más que paños calientes. ¡Pero se está aún tan lejos de esta amplitud de conciencia! Las personas son como los insectos: desde el momento en que algo no va, se esconden en su agujerito pensando que allí estarán seguros. Bueno, lo comprendo, se ha recibido esta herencia de los insectos, es fantástico. Pero ahora podemos, por lo menos, cambiar un poco. Naturalmente, los humanos han progresado en el sentido colectivo. Pero no es suficiente porque aún siguen destruyéndose entre sí. Su conciencia se ha ampliado un poco, es verdad, pero la situación no ha cambiado. Antes, se mataba a un hombre, ahora se pueden matar a millones de golpe. ¡Ahí está el progreso! ¡Ah! en eso se ha progresado. También las ciudades son mayores, pero interiormente la naturaleza es la misma: cada cual en su agujerito. Son unos «trogloditas»; como en el pasado, están aislados, divididos, se muestran hostiles entre sí.

Hay que ir a buscar soluciones en lo alto, en el espíritu, en la luz. Mientras que los humanos intenten resolver los problemas sin esta luz, incluso las mayores transformaciones políticas, sociales, etc., no serán verdaderamente eficaces; habrá siempre un germen de interés personal que irá contra el interés colectivo y que, poco a poco, contaminará todo el resto. Es preciso pues que consulten esta sabiduría eterna a la que consultan los Aghartianos y que yo siempre consulto, entonces ella les dirá qué hacer. Pero tampoco la Iglesia la consulta. La Iglesia incluso reemplaza el interés del Señor por su propio interés; y por ello la predicción de Fátima es terrible para ella. Pero la gente ya no cree en nada, son el interés y el dine­ro los que ocupan ahora el primer lugar.

Por eso sé muy bien que el sistema que os traigo aún no tiene posibilidades de ser comprendido ni aceptado. E incluso si ciertas autoridades supiesen que nuestra Enseñanza está basada en la sinarquía, serían capaces de intentar clausurar nuestro establecimiento. ¡Se detesta la sinarquía! Pero las condiciones van a cambiar, y pronto resultará imposible detener la propagación de estas verdades. Nadie en el mundo podrá impedirlo. Es la época de Acuario que se está acercando y que nos trae la Enseñanza de la colectividad.

El orden sinárquico llegará y será probado. Cada sistema debe probarse, y si se demuestra que es ineficaz, es reemplazado por otro, y luego por otro más... Es así como, ensayando, se acaban por encontrar las soluciones correctas. En realidad, en lugar de continuar haciendo experiencias dolorosas y que cuestan muy caras, se podría adoptar de golpe este sistema que existe ya en alguna parte desde hace millares de años.

Desgraciadamente por el momento cada cual quiere experimentar personalmente para descubrir solo las grandes verdades. Claro está que a través de este sistema se termina por llegar, y todos llegarán, pero será muy largo, y se necesitarán siglos, milenios. Todos están preparados por el Creador para encontrar la verdad, pero es el tiempo para encontrarlo el que no es el mismo para todos. Los que aceptan guías, instructores, Maestros, acortan el tiempo, las pérdidas y los sufrimientos. Los que no aceptan estos medios eficaces y rápidos harán también los mismos descubrimientos que los demás, pero en millares de años. Prefieren encontrarlo solos, quieren permanecer libres y no aceptan someterse, seguir a otro; también ellos acabarán por encontrar un día, pero ¿en cuánto tiempo?

Este estado de espíritu está sobre todo muy propagado entre los intelectuales. Sí, hay alguien en alguna parte, pero es muy raro encontrar intelectuales que no sigan este camino, son una excepción. Personalmente, me encuentro entre estas excepciones. Felizmente la Providencia me ha salvado privándome de toda clase de posibilidades intelectuales, que ha dado, por el contrario, a los demás. Por esta razón me he preocupado en aceptar la sabiduría de los que me superan. Todos los que tienen grandes facultades intelectuales se creen muy capaces... Pues bien, encuentro que la Providencia no se ha cuidado mucho de ellos. No aceptan ninguna autoridad, sólo cuentan consigo mismos, y por lo tanto van a necesitar millares de años aún para descubrir la verdad.

Desde hoy hasta dentro de algunos años se harán grandes descubrimientos. La cuestión está en saber si habrá bastante gente preparada para comprenderlos, sentirlos y realizarlos en su vida. Está dicho en la Biblia que al final de los tiempos todo será desvelado. Y este tiempo está próximo. Evidentemente, cuando se dice «el fin de los tiempos», no hay que imaginarse que se trata verdaderamente del fin del mundo. ¡Cuántas veces se ha anunciado ya el fin del mundo... incluso dando la fecha! Pero he aquí que la fecha pasaba y el mundo continuaba. Se producían, naturalmente, algunos trastornos pero el mundo continuaba. La humanidad nunca desaparecerá completamente. Los humanos son sólidos, no os preocupéis, lo resisten todo. Pero que pronto se producirán todo tipo de trastornos y de desórdenes, y que se producirá el fin de una época, eso sí es cierto.

En su libro: «Bestias, hombres y dioses», Ossendowski cuenta que una tarde, cuando atravesaba una región desértica de Mongolia en una caravana de camellos, se hizo de pronto un silencio impresionante (y Saint-Yves d'Alveydre también menciona este fenómeno): los hombres y los animales se detuvieron, e incluso los pájaros dejaron de volar. Su guía le explicó que este recogimiento de toda la naturaleza corres­pondía al momento en que el Rey del mundo entraba en el santuario de su palacio subterráneo de Agharta para orar en él. Muy pocos hombres han podido ver al Rey del mundo, aun­que algunas veces se muestra, en ciertas fiestas religiosas, y su aparición cada vez ha estado acompañada de prodigios. Ha hecho predicciones, algunas de las cuales ya se han cumplido, y otras también se realizarán. Sí, el Rey del mundo existe; espera el momento para manifestarse. Y también, ya os lo he dicho, algunos seres de Agharta vienen a encarnarse sobre la tierra para poder realizar los proyectos del mundo invisible. Muchos están a punto de trabajar en este sentido para un gobierno mundial.

Entonces, veamos, entendedme bien: arriba está la nueva Jerusalén, Iérouschalaîm Hadascha, de la cual habla San Juan, y abajo, Agharta. Nosotros, los humanos, estamos situa­dos entre ambos. Entonces, la nueva Jerusalén va a descender y Agharta va a ascender, y ello constituirá el Reino de Dios entre los hombres. Como la Jerusalén celestial, Agharta es una idea de la vida interior. Los alquimistas aludían a Agharta con la palabra VITRIOLUM, en la que cada letra representa en realidad el principio de una palabra, lo que produce esta frase latina: «Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem Veram Medicinam». Lo que significa: «Visita el interior de la tierra. Rectificando, encontrarás la piedra escondida, la verdadera medicina.» Agharta, también es esta tierra interior que es preciso visitar. Porque el hombre esta hecho a imagen del universo y todo lo que existe fuera de él existe también en él."


miércoles, 4 de mayo de 2011

Nuestra necesidad de amor

En última instancia, la razón por la cual el amor y la compasión traen la mayor felicidad a nuestra vida es porque los apreciamos por encima de todas las cosas. La necesidad de amor subyace en el fundamento mismo de la existencia humana. Es el resultado de la interdependencia que compartimos todos. Sin importar cuán capaz o inteligente sea una persona, si se la deja sola, no sobrevivirá. Sin importar cuán vigorosos o independientes lleguemos a sentirnos durante los años más prósperos de nuestra vida, cuando estamos enfermos o somos muy jóvenes o muy viejos, tenemos que depender del apoyo de los otros.

La interdependencia es una ley fundamental de la naturaleza. No sólo las formas superiores de vida sino también los insectos más pequeños son seres sociales que, sin religión, leyes o educación, sobreviven debido a la cooperación basada en un reconocimiento innato de su interconexión. Incluso los niveles más sutiles de los fenómenos materiales son gobernados por la interdependencia. Todos los fenómenos, desde el planeta que habitamos hasta los océanos, las nubes, los bosques y las flores que nos rodean, surgen dependiendo de patrones sutiles de energía. Si no hay una interacción adecuada, se disuelven y decaen.

Es debido a que nuestra vida es tan dependiente de la ayuda de otros que la necesidad de amor subyace en el fundamento mismo de nuestra existencia. Por lo tanto, necesitamos tener un sentido genuino de responsabilidad y una preocupación sincera por el bienestar de los demás.

Tenemos que considerar lo que nosotros, seres humanos, realmente somos. No somos objetos hechos por máquinas. Si fuéramos entes meramente mecánicos, entonces las máquinas mismas podrían aliviar nuestro sufrimiento y suplir nuestras necesidades. Sin embargo, puesto que no somos solamente creaturas materiales, es un error poner nuestras esperanzas de ser felices en los desarrollos externos. En lugar de esto, debemos considerar nuestro origen y nuestra naturaleza para descubrir lo que necesitamos.

Dejando de lado la compleja cuestión de la creación y la evolución de nuestro universo, podemos ponernos de acuerdo en que cada uno de nosotros es el producto de sus padres. En términos generales, nuestra concepción tuvo lugar en el contexto del deseo sexual pero también de la decisión de nuestros padres de tener un hijo. Dicha decisión se fundamenta en la responsabilidad y en el altruismo, el compromiso compasivo de los padres de cuidar al niño hasta que éste pueda cuidarse por sí mismo. Por eso, desde el momento mismo de nuestra concepción, el amor de nuestros padres está directamente relacionado con nuestra creación. Por lo demás, en los primeros estadios de nuestro crecimiento, dependemos absolutamente de nuestra madre. De acuerdo con ciertos científicos, el estado mental de una mujer embarazada, de calma o de agitación, tiene un efecto físico directo en la creatura que va a nacer.

Las expresiones de amor también son muy importantes en el momento del nacimiento. Dado que la primera cosa que hacemos es succionar leche del pecho de nuestra madre, naturalmente nos sentimos cercanos a ella y ella debe sentir amor por nosotros para poder alimentarnos adecuadamente. Si la madre siente rabia o resentimiento, es posible que su leche no fluya libremente.

Luego viene el periodo crítico de desarrollo cerebral desde el momento del nacimiento hasta la edad de tres o cuatro años. Durante este periodo, el contacto físico amoroso es el factor más importante para el crecimiento normal del niño. Si el niño no se carga, se abraza o se ama, su desarrollo se verá limitado y su cerebro no madurará apropiadamente.

Puesto que un niño no puede sobrevivir sin el cuidado de otros, el amor es el alimento más importante. La felicidad de la niñez, la victoria sobre muchos de los miedos infantiles y el desrrollo saludable de la confianza en sí mismo dependen directamente del amor.

Actualmente, muchos niños crecen en hogares infelices. Si no reciben un afecto adecuado, en su vida posterior no van a amar a sus padres y, con bastante frecuencia, les resultará difícil amar a otros. Eso es muy triste.

En la medida en que los niños crecen e ingresan al colegio, sus maestros deben suplir su necesidad de apoyo. Si un maestro no sólo imparte educación académica sino que asume la responsabilidad de preparar a los estudiantes para la vida, sus pupilos sentirán confianza y respeto y lo que se les enseñe les dejará una huella indeleble en sus mentes. De otro lado, las materias que enseña un maestro que no muestra una preocupación por el bienestar real de sus estudiantes serán sólo asuntos temporales que no se retendrán por largo tiempo.

En forma similar, si estamos enfermos y nos está tratando un médico cuyo calor humano es evidente, nos sentimos a gusto y el deseo del doctor de dar el mayor cuidado es en sí mismo curativo, sin que importen demasiado sus capacidades técnicas. Por el contrario, si el doctor que nos está atendiendo carece de sentimiento humano y exhibe una expresión de pocos amigos, impaciencia o descuido, nos sentimos ansiosos, incluso si es el doctor más cualificado, si la enfermedad ha sido correctamente diagnosticada y se ha prescrito la medicina adecuada. Indudablemente, los sentimientos del paciente afectan su recuperación.

Incluso cuando tenemos conversaciones comunes en nuestra vida diaria, si alguien habla con sentimiento humano disfrutamos escucharlo y respondemos en consecuencia. Toda la conversación se vuelve interesante, sin importar cuán insignificante sea el tópico que se esté tratando. Por el contrario, si una persona habla fría o bruscamente, nos sentimos incómodos y queremos cortar rápidamente la interacción. Tanto en los eventos más importantes como en los menos significativos, el afecto y el respeto de los otros son vitales para nuestra felicidad.

Recientemente me reuní con un grupo de científicos estadounidenses que afirmaban que en su país la tasa de enfermedades mentales era muy alta (cerca del 12% de la población). Durante nuestra discusión se hizo evidente que la causa principal de la depresión no es la carencia de bienes materiales sino la deprivación afectiva.

Ahora bien, algo claro se desprende de lo que he discutido hasta aquí: ya sea que estemos o no concientes de ello, desde el día en que nacemos, la necesidad de afecto humano está en nuestra propia sangre. Incluso si el afecto proviene de un animal o de alguien a quien normalmente consideraríamos un enemigo, los niños y los adultos naturalmente gravitamos hacia dicho afecto.

Considero que nadie nace libre de la necesidad de amor. Esto demuestra que aunque algunas escuelas de pensamiento moderno tratan de demostrarlo, los seres humanos no pueden definirse como únicamente materiales. Ningún objeto material, sin importar cuán bello o valioso sea, puede hacernos sentir amados, puesto que nuestra identidad más profunda y nuestro real carácter yacen en la naturaleza subjetiva de la mente.

Tenzin Gyatso
S.S. Dalai Lama

Cierre de ciclos

Cuando existe una dicotomía entre lo que es y lo que uno desearía que fuera, se crean estados de angustia, insatisfacción, dolor, miedo y resentimientos que deben ser sanados. El individuo, que vive fragmentado, debe volver a la unidad y esta solo se alcanza sabiendo cuál es la enseñanza evolutiva escondida tras cada ciclo de experiencias. Cuando lo conocido se derrumba y el horizonte cambia, es importante preguntarnos ¿qué debo aprender ahora? ¿cuál es la razón para que el universo me haya colocado en esta situación?

Para disolver apegos es necesario un cierre. Lo que quedó atrás no debe ser alimentado con la energía del pensamiento por más tiempo. No es posible avanzar por el camino con la mirada fija en el espejo retrovisor. Cuando hay obsesión con imágenes repetitivas, que vienen del pasado, es señal de que todavía queda algo pendiente por disolver y transformar. Entonces, con la ceremonia del perdón sanamos viejas heridas, aquellas que sólo con el roce del recuerdo sangran nuevamente. También podemos trabajar en la aceptación de la desaparición de un ser querido. O reconsiderar nuestras quejas, que seguramente se reducen a que alguien cercano a nuestro corazón no cumplió bien con el rol que le asignamos. En este último caso hay que comprender que la culpa es solo nuestra, pues nuestra es la tarea de aceptar que cada ser nace con el derecho y la libertad de ser él mismo.

Cortar los lazos del pasado también significa renunciar a los resentimientos generados cuando las metas humanas previstas no se cumplen. A veces la vida tuerce nuestro destino para darnos la oportunidad de realizar una misión evolutiva trascendental, que el ojo humano no ve, porque el cerebro no conoce.

Abrazos de paz!!!

martes, 3 de mayo de 2011

Mahatma Ghandi

Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.

Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno. Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas. Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.

No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
Lo que pasó, pasó!

De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás. Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó, Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.

No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.

Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella. pero si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.

Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.

Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti. Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean. La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.

Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.

Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida, realizalo con entusiasmo y amor. No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados. Da valor a tu trabajo así te valorarás a ti mismo.

Hemos sido creados para realizar un sueño. Vivamos por él, intentemos alcanzarlo. Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio adical en nuestras vidas. No te des por vencido, piensa que si se te ha dado la vida, es porque tú puedes con ella.

El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.

Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.

“Que este día sea el mejor de tu vida".